Cuarenta años se cumplieron el pasado domingo 2 de la que fue una noche triste para el boxeo de América Latina cuando tres de sus entonces campeones mundiales fueron derrotados por la misma vía, la del nocaut: el colombo-venezolano Antonio Cervantes (“Kid Pambelé”), el mexicano José (“Pipino”) Cuevas y el boricua Samuel (“El Torbellino”) Serrano fueron las víctimas. Y sus respectivos victimarios Aaron Prytor, Thomas Hearns y Yasutsune Uehara, quienes, así, se sentaron en los tronos superligero (antes welter junior), welter y superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA, siglas en inglés).
Pambelé, primer colombiano en ser rey universal de boxeo, acudió a la cita contra “El Halcón” Pryor a su 7ª. defensa en su 2ª.etapa campeonil. Aunque creemos que habría perdido igual aun en su mejor forma, por la abrumadora calidad del adversario, ciertamente cuando fue a Cincinnati su pólvora estaba quemada, ya con 35 años, 10 más que el rival. Fue aquella, la del Riverfront en Cincinnati, una pelea desigual. Pryor, con 22 nocauts en 26 peleas, con dos decisiones, fue sorprendido y cayó por una derecha de Pambelé en el primero, pero se paró prestamente y desde el 2° sometió al campeón a un castigo culminado en el cuarto con una lluvia de golpes. Pambelé se desplomó y el árbitro Larry Rozadilla detuvo el encuentro a 1´47”.
Más sorpresivo aun resultó el revés de Pipino Cuevas (23 años)) frente a Hearns (de 22), poco conocido si bien invicto con 26 ko en 28. La pelea fue en la arena “Joe Louis” de Detroit. Se suponía que el mexicano, con 24 nocauts en 33 haría polvo al retador. Pero le salió “la criada respondona”: Hearns abrió la pelea con un ataque incesante que remató en el 2°con una derecha de frente que “aterrizó” en plena mandíbula de Cuevas. Este se fue de cara a la lona y el tercer hombre, Stanley Christodoulous, decretó el KOT a los 2:39.
En cuanto a Serrano, quién subió un par de horas antes en el mismo escenario de Detroit, corrió una suerte parecida, Dominaba con amplitud los 5 primeros tramos, pero en el sexto se fue a las cuerdas, dio un paso lateral y allí Uehara lo prendió con una derecha a la barbilla que lo derribó por la cuenta completa, llevada por el zuliano Luis Sulbarán, a los 2:59. En abril del 81 se dio el desquite y Serrano se impuso con una clara decisión para recuperar el cinturón.
Auge y caída
Agreguemos. a renglón seguido que las contundentes victorias de los estadounidenses Pryor y Hearns sobre Pambelé y Cuevas proyectaron a aquellos las más altas cimas del boxeo de su tiempo, un plantel en el que brillaban con luz propia, entre otros, el panameño Roberto Durán (popularmente llamado “Mano ´E Piedra” y “El Cholo”); Sugar Ray Leonard, quien dominaba ya la escena a nivel de los aficionados; el peso medio Marvin “Maravilloso” Hagler y el nica Alexis Argüello…y otros poquitos.
Pryor, apodado “El Halcón”por su estilo frontal de moverse en el ring en que a veces daba la impresión de que podría volar en cualquier momento, saltó al rentado luego de ganar en amateur 204 de 220 peleas (uno de sus triunfos fue ante Hearns, por la faja ligera de EE.UU, que ganó en dos ediciones). Como apuntamos arriba cuando se midió y aplastó a Pambelé sumaba 24 fuera de combate en 26 actuaciones.
Después de ganar el cetro solo realizó 15 peleas de las que venció en 11 por nocaut, 3 decisiones y una derrota, la única de su excepcional trayectoria, sufrida a los puntos cuando ya no era ni 1/3 del gran peleador que fue (de él dijo el reputado cronista estadounidense Ed Schuyler, de AP, que “era y es de los pocos que podía lanzar golpes desde todos los ángulos. Es una pena que no haya peleado más”), frente al anónimo Bobby Joe Young, en 1987 cuando peleaba solo de tanto en tanto. Además de ostentar la corona AMB de las 140 libras (63 kgs y fracción), ´reinó también aunque por corto tiempo en superligero de la FIB.
Como campeón de la Asociación Mundial realizó ocho defensas: todas las ganó por la vía del sueño. Las más recordadas y comentadas favorablemente por los entendidos, de aquellas 8 exposiciones, las libró ante Alexis Árgüello, la primera en el Orange Bowl de Miami el 12-11-82 y la otra en la arena del César Palace de Las Vegas, el 9 de septiembre del año siguiente.
La de Miami, ganada por Pryor en 14 candentes episodios, de violentos intercambios de golpes desde el primer campanazo, la concretó en el 14° frente a un rival que nunca dio un paso atrás a pesar de que al final (el árbitro la paró) daba tumbos por el ensogado, fue etiquetada como la Mejor Pelea de la Década. En la segunda las cosas resultaron más fáciles para Pryor, que se impuso en el décimo tramo después de golpear incesantemente al centroamericano, uno de los más eximios peleadores nacidos en América Latina en cualquier era.
En sus otras defensas “El Halcón” noqueó en sucesión a Gaetan Hart (KOT6), Lennox Blackmore (KO2), Dujuan Johnson (KO7), el dominicano Miguel Montilla (KOT12), Akio Kameda (KO6) y al coreano Sang Hyun Kim (KOT3, entre los años del 81 al 83 en los que ejerció una absoluta “jettatura! en la división que antes fue, casi por nueve años, dominada por Kid Pambelé, retirado luego de cinco peleas de la de Cincinnati
Desafortunadamente la adicción por la cocaína –que también atrapó a Pambelé-estropeó y acortó una de las carreras que bien pudo ser las de mayor brillo en la larga historia del boxeo (en lo personal, es el mejor peleador que jamás hayamos visto). Tales problemas de drogadicción afloraron públicamente, aun cuando venían de tiempos atrás, escondidos, inmediatamente luego de su segunda pelea con el nicaragüense y ocasionaron su primer y prematuro retiro por más de un año.
Regresó en el 84 para ganar la faja FIB ante Nick Furlano (la expuso y retuvo solo una vez), en su única pelea de ese año. En el 85 hizo una, otra más en el 87, dos en el 88, una de las cuales la que perdió con Jones en 7 y la última para noquear a Roger Choate el 4/12/ 90. Se fue definitivamente a los 35 de edad con una marca de 39-1-0, con 30m Kos.
Murió a pocos días de cumplir 61 (nació el 20/10/55) el 9 de octubre de 2016 por males cardiovasculares. Está en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo de Canastota. NY, desde 1996. Fue designado a fines del siglo pasado por la Asociación de Escritores de Boxeo de América como El Mejor Superligero de la Centuria. Por su parte la revista The Ring lo ubicó entre los 35 más grandes boxeadores de todos los tiempos. En sus días finales Aaron Pryor dedicó sus afanes ciudadanos a dictar charlas de advertencia a los jóvenes acerca de los peligros de la droga, la causante directa de su caída postrera.
Íbamos a garabatear varias líneas más para hablar de Hearns y Pambelé. Prometemos hacerlo en otra oportunidad, más temprano que tarde.




