Según el diccionario Larousse, “el buitre es un género de ave rapaz, grande de presa, de cabeza y cuello desnudo. Alcanza hasta tres metros de envergadura y se alimenta de desperdicios y carne de cadáveres”.
Es entonces cuando cualquiera pudiera preguntarse, qué tiene que ver un lanzador de grandes ligas como Phil Regan con el buitre. Más aún, para que sea conocido en el universo del beisbol como “El Buitre”.
La interrogante emergió el mes pasado después que Regan debió abandonar a los Toros del Este en la liga de República Dominicana. Regan se desempeñaba como instructor de lanzadores y el equipo resolvió apartarlo por culpa del Covid 19 para no correr riesgos con él a sus 83 años de edad.
La anécdota es vieja y se remonta a la temporada de 1966 cuando Regan era uno de los relevistas de los Dodgers de Los Ángeles. De hecho, esa fue su temporada más destacada a su paso por las mayores, contribuyendo en gran medida al triunfo de los Dodgers en la Liga Nacional. El por qué del apodo tuvo su origen entre el 27 de julio y el 1ro de agosto.
La noche del 27 de julio, los Dodgers recibían en casa a los Filis de Filadelfia. Por los Dodgers abriría Sandy Koufax, por los Filis Jim Bunning, dos futuros miembros del Salón de la Fama. Por espacio de once innings, la pizarra estuvo igualada a una carrera hasta que en la alta de la décima segunda entrada, Regan reemplazó a Koufax en la lomita de los Dodgers.
Dominó a Dick Allen con un rolling por el campocorto, ponchó a Johnny Callison y eliminó a Bob Uecker con otro rolling por la segunda base. En la baja de ese duodécimo capítulo, Nate Oliver abrió por los Dodgers con un boleto y el cátcher Clay Dalrymple cometió un pasbol que permitió a Oliver avanzar hasta la segunda almohadilla. Lou Johnson siguió con un sencillo impulsor y los Dodgers dejaron en el campo a los Filis, 2 a 1. Pitcher ganador, Regan.
La noche del primero de agosto en Pittsburgh, el mismo Koufax y Tommie Sisk se hallaban en medio de un duelo 1 a 0 a favor de los Piratas luego de siete entradas. En el octavo tramo, Wes Covington bateó por Koufax en medio de una reacción que le permitió a los Dodgers igualar la pizarra 1 a 1.
Regan entró a lanzar por Koufax en la segunda mitad del octavo y se las arregló para no permitir anotaciones a los Piratas a pesar de dobles del dominicano Manuel Mota y el boricua Roberto Clemente, ponchando al cuarto bate Don Clandenon para el tercer out con un corredor en la inicial. Los Dodgers anotaron cuatro veces en la primera parte del noveno, mientras Regan le cerraba el paso al Pittsburgh retirando a los tres bateadores del noveno. Dodgers 5 Piratas 1. Pitcher ganador, Regan.
Esa misma noche en el vestuario, Regan estrenó su sobrenombre. El autor Sandy Koufax, quien lo “acusó” de recoger los desperdicios que él había dejado. Al siguiente día, Koufax se presentó al estadio con un buitre de plástico y convocó a los fotógrafos para oficializar el remoquete. Regan complacido, posó para la posteridad con una amplia sonrisa. Koufax también sonreía.




