Por convicciones personales, no comulgamos con la costumbre ancestral de establecer diferencias desde el lugar de nacimiento o el color de la piel. Cuando el ser humano apareció en la Tierra hace poco ya más de 10 mil años, era solo eso, ser humano.
La misma creencia la extendemos al beisbol.
El primer latinoamericano en llegar a las grandes ligas, o en su defecto el primer venezolano. El latinoamericano con más jonrones en una temporada de las mayores, o el pitcher venezolano con más victorias en la gran carpa. ¿Pero cómo ir en contra de una tradición tan antigua? Incluso, sería ir en oposición a la lógica del periodismo, de su praxis más elemental.
¿Y cómo entonces no reconocer que el pitcher cubano Diego Seguí, quizá sea el pelotero importado con más logros en la historia de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional? Hecho con trascendencia por tratarse de un lanzador.
Obviamente, asimismo consecuencia de la cantidad de visitas como refuerzo, pero que en modo alguno le resta relevancia a su actuación. Un período de quince campañas que Seguí comenzó en 1962 y concluyó en 1983 con apariciones con los Industriales del Valencia, los Leones del Caracas, los Tibuleones y los Tigres de Aragua.
De lo general a lo particular, tomemos nota de lo hecho por el pitcher derecho en todos esos años. Al marcharse, Seguí acumulaba 95 victorias, solo superadas por las 109 de José “Carrao” Bracho, lo que sería más que suficiente para concederle un lugar especial en las memorias de la liga.
Solo que hay más. Tuvo tres campeonatos con al menos 10 triunfos, registro que comparte con Ramón Monzant, mientras que su tope de 14 victorias en la campaña 62-63, que comparte con Monzant, apenas es aventajado por las 15 de Bracho en la 61-62.
Asimismo, elaboró cinco campañas con 100 o más entradas. En 74 años del circuito, ningún lanzador importado tiene más. Ahora vayamos a lo particular que identificamos con los 10 campeonatos de Seguí con el Caracas.
Si convenimos la trascendencia de los Leones en la memoria de la liga –es la escuadra con más títulos con dieciséis- no es poca cosa. Seguí es el líder vitalicio de la franquicia con 71 victorias, 126 aperturas, 713 ponches, 51 juegos completos y 10 blanqueos, entretanto en esos diez torneos, formó parte de cinco equipos campeones de los Leones, más otra corona con los Industriales.
Seguí nació el 17 de agosto de 1937 en Holguín, Cuba, y su trayectoria en el circuito local dio inicio con los Industriales en la campaña 62-63.
El decenio con los Leones transcurrió en las temporadas 66-67. 67-68, 68-69, 69-70, 70-71, 72-73, 76-77, 77-78, 78-79 y 79-80. El torneo con los Tibuleones fue el 75-76, campeonato en que el Caracas y los Tiburones de La Guaira se fusionaron para jugar en Acarigua, culminando su pasantía con los Tigres en las tres campañas de 1980 a 1983.
¡Dos victorias en menos de 24 horas con el Valencia!
La final del torneo 62-63 lo disputaron el Valencia y el Caracas. Seguí abrió y ganó el quinto desafío y también comenzó y ganó el séptimo, lo que no tendría nada de extraordinario, si no hubiese lanzado con solo 24 de horas de descanso entre juego y juego.
El miércoles 31 de enero batió a los Leones 5 a 1, y el jueves 1ro de febrero los volvió a vencer 5 a 1.
En resumen, ganó dos juegos, completó 18 entradas, espació catorce imparables, solo permitió una carrera limpia, ponchó a doce bateadores y regaló dos bases por bolas. Aparte contribuyó con un cuadrangular en el segundo de los encuentros.
El Caracas tenía una ofensiva donde sobresalían, Víctor Davalillo, César Tovar,y los dominicanos Mateo y Jesús Alou, y Domingo Carrasquel.
EN TIPS…
Dieciséis temporadas en las grandes ligas
Mientras lanzaba en Venezuela, estuvo en la gran carpa de 1962 a 1977 con los Atléticos, los Senadores, los Pilotos, los Cardenales, los Medias Rojas y los Marineros. Ganó 92 encuentros con un tope de 12 en 1969, y un liderato de efectividad con 2.56 en 1970 en la Liga Americana.
Medio siglo después aun no lo podía creer
“Todavía miro hacia atrás y me pregunto cómo fue posible que lanzara esos dos juegos en días consecutivos. Fue una locura lo que hice, pero en ese momento solo me importaba el Valencia y Diego Seguí”, entrevista del pitcher con este columnista en 2013, evocando la final de 1963 contra los Leones.




