Tripleplay | Primera expansión en Grandes Ligas

Seis décadas atrás, la lógica del sistema capitalista decretó la primera expansión en la historia de las grandes ligas. Ya se habían manifestado señales de que algo podía ocurrir en cualquier momento en esa dirección.

Al finalizar la temporada de 1957, los Dodgers de Brooklyn y los Gigantes de Nueva York, ubicados en la Liga Nacional, decidieron emigrar a la costa Oeste de Estados Unidos, dejando a Nueva York sin uno de sus atractivos principales. La disputa que sostenían con los Yanquis por ver cuál de los tres conjuntos lograba acaparar para sí la mayor cantidad de aficionados al beisbol de una de las ciudades más pobladas del mundo.

La Liga Americana, fundada en 1901, dio el primer paso en la temporada de 1961. Los Senadores de Washington, una de las escuadras originales del circuito, resolvió mudarse para Minneapolis con el apodo de los Mellizos de Minnesota, y su lugar en la capital fue ocupado por unos nuevos Senadores.

Mientras, a California llegaron los Angelinos, convirtiéndose en la primera escuadra de la Americana en el populoso estado de California. El circuito pasó de ocho a diez equipos, mientras que el otro drástico cambio se produjo en el calendario. La campaña regular pasó de 154 a 162 juegos por novena.

Los nuevos miembros se conformaron en base a peloteros no protegidos, en su mayoría veteranos por no disponer aún de granjas en las ligas menores. En los Angelinos estaban entre otros el toletero Ted Kluszewski, los jardineros Albie Pearson y Leon Wagner, el primera base Steve Bilko, el antesalista Eddie Yost y los lanzadores Ken McBride y Ryne Duren.

El manager era Bill Rigney. Los Senadores dirigidos por Mickey Vernon tomaron al inicialista Dale Long, al campocorto Dick Howser y a los pitchers Bernie Daniels, Dick Donovan y Dick Sisler. Los Angelinos concluyeron en el octavo lugar con 70 ganados y 91 perdidos. Los Senadores en el último con balance de 61-100.

No obstante, el arribo de nuevos inquilinos no consiguió superar el interés generado alrededor de Roger Maris y de Mickey Mantle a lo largo de toda la campaña. Los toleteros de los Yanquis se enfrascaron en una pugna por superar la marca de 60 jonrones para una temporada que poseía Babe Ruth desde 1927, que mantuvo en vilo a la afición de abril a octubre. Maris desbancó a Ruth con 61 vuelacercas y Mantle le pisó los talones con 54. Los Yanquis ganaron la corona con registro de 109-53, impulsados por los cuadrangulares de su llave del poder.

Al año siguiente, la Liga Nacional siguió el ejemplo de la Americana, incorporando a los Mets de Nueva York y los Colts 45 de Houston. El sistema capitalista impuso su lógica.

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