Tripleplay | El huracán “Carty” azotó a Caracas

Han transcurrido más de cuatro décadas desde que Ricardo Carty consumió su último turno al bate, y aún no falta quien afirme, que es el toletero más puro, más completo, nacido en la República Dominicana.

Creencia que también a no pocos les resultara aventurada y fuera de lugar en tiempo y espacio, por la sola presencia de insignes bateadores como Albert Pujols, Manny Ramírez o Vladimir Guerrero, que al igual que Carty vinieron al mundo desde los confines de la isla quisqueyana. Sería una discusión de nunca acabar, pero si nos concentramos en lo hecho por Carty en la Serie del Caribe en febrero de 1977 en Caracas, tal vez sus fieles tengan algo de razón.

Carty vino con los Tigres de Licey, los campeones dominicanos, y sus cinco jonrones despachados en seis juegos en el estadio Universitario, no solo catapultaron a los Tigres hacia la conquista de la serie, sino que todavía persisten como una marca para una edición del clásico claribeño.

El despliegue ofensivo del toletero derecho y jardinero izquierdo del Licey, comenzó desde la fecha inaugural, el 4 de febrero ante los Criollos de Caguas, de Puerto Rico. Sacó la bola ante un lanzamiento de Eduardo Rodríguez. Al siguiente día se llevó la cerca con un envío de Rex Hudson, de los Venados de Mazatlán, de México.

En la tercera jornada la víctima fue Chris Batton, del Magallanes, representantes de Venezuela. La seguidilla la extendió Carty con un cuadrangular en contra de Mike Krukow, igualando el récord en posesión de Willard Brown desde la serie de 1953 con el Santurce de Puerto Rico. El quinto y último vuelacerca lo ligó Carty el 9 de febrero en contra de Manuel Sarmiento, de los Navegantes.

Sin la menor oposición entre los miembros de los otros conjuntos y el suyo propio, el veterano de 38 años de edad fue elegido “Más Valioso” y jardinero izquierdo del equipo de Estrellas de la serie. Fue el primero en cuadrangulares, y asimismo el primero con 10 carreras empujadas y 10 carreras anotadas, entretanto el Licey se apropiaba del gallardete imbatible en sus seis compromisos.
Lo hecho por Carty desde el plato no debió sorprender a mucha gente, dentro y fuera de su país.

Había sido líder bate de la Liga Nacional en 1970 con un sobresaliente promedio de .366, y en ocho de sus primeras nueve temporadas en las mayores culminó con averages más allá de los .300 puntos. Dos años después de su paso por Caracas, Carty decidió decir adiós. Su legado ofensivo, al menos en la gran carpa, .299 en bateo y 204 cuadrangulares en solo 5606 turnos al bate.

¿El bateador más puro de su país? Quién sabe. Revisemos lo hecho en la Serie del Caribe de 1977.

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