El patrocinio deportivo de casas de apuestas en línea había sido en los últimos diez años una de las fuentes de ingresos más jugosas para los equipos de fútbol en Italia y España. El poderoso Real Madrid fue uno de los primeros clubes de la Liga de España en lucir en la camiseta jugadas de las relucientes vallas publicitarias del estadio Santiago Bernabéu, el nombre de una de estas empresas de envite y azar. La mayoría de los equipos siguieron el ejemplo, con contadas excepciones, como la Real Sociedad que recibió un no rotundo de la mayoría de sus socios, cuando la directiva le consultó si querían vincular al equipo con la publicidad de las apuestas.
Pero los escándalos de amaño de partidos que han estallado en Italia, España y otras ligas de Europa, así como el crecimiento de la ludopatía entre la población más joven, ha hecho que los gobiernos tomen medidas. En Italia se aprobó el año pasado el Decreto de Dignidad que impide el chorro de la publicidad de las apuestas en el deporte.
Igual medida tomó el Gobierno de España, mediante el Real Decreto de Apuestas. Los equipos de fútbol y cualquier otro deporte tienen hasta el 1 de agosto de este año para finiquitar los acuerdos de patrocinio con las casas de apuestas que invertían cerca de 500 millones de euros en publicidad.
En Venezuela, no existe ninguna ley que regule el funcionamiento de las empresas de apuestas en línea ni el patrocinio de estas en el deporte. No extraña, en consecuencia, que las casas de apuestas hayan aprovechado el vacío legal para firmar contratos de publicidad con equipos profesionales del país, tal es el caso de Deportivo Táchira, que en días reciente presentó a Juega en Línea como su flamante espónsor para la nueva temporada de la Liga de Fútbol Profesional (Liga Futve).
Pese a que no hay una ley específica sobre el tema, usar el logo de la empresa de apuestas en la camiseta del equipo generará complicaciones al club, y seguramente tendrá que tapar o retirar la publicidad que ya estamparon en sus nuevos uniformes.
La Ley Orgánica para la Protección de niños, niñas y adolescentes impide que los menores de edad sean utilizados para promover publicidad que atente contra su dignidad y salud, como los juegos de azar, los cuales pueden generar ludopatía.
Como por el reglamento de la Liga Futve los equipos deben tener jugadores menores de 18 años en sus plantillas, Táchira no puede utilizar uniformes con publicidad de la casa de apuesta en los entrenamientos o en los propios partidos. Ningún menor masculino o femenino del primer equipo o de las categorías menores puede vestir esa prenda, porque Táchira podría ser objeto de denuncia ante el Consejo Nacional de Protección que defiende los derechos de esa población vulnerable.
Los partidos de Táchira en canales venezolanos de señal abierta o por cable tampoco podrán ser transmitidos, si salen a la cancha con la camiseta que lleva la publicidad de la casa de apuestas.
La Ley Resorte que regula los contenidos de los medios de comunicación prohíbe tajantemente la publicidad de apuestas o de empresas vinculadas a juegos de envite y azar, y menos si se utilizan niños, salvo que sean para fines benéficos, que no es el caso del patrocinante del Táchira.
El canal que viole esta disposición y transmita un juego de Táchira con la publicidad de la casa de apuestas Juega en Línea se arriesga a ser multado económicamente y sancionado con dos días de cierre por Conatel. Tampoco las emisoras de radio pueden transmitir mensajes vinculados con este patrocinante.
La apuesta de Táchira parece una ruleta.
La integridad de los resultados deportivos se ponen en riesgo
El negocio de las apuestas en el deporte conlleva el riesgo del amaño de los resultados. El código de ética de la Fifa prohíbe a los jugadores, oficiales, entrenadores u organizadores de los encuentros de fútbol participar directo o indirectamente por tercera personas en apuestas vinculadas a este deporte.
En Venezuela han sido denunciados casos de manipulación de resultados en equipos de primera y segunda división en los que se han visto involucrados jugadores y entrenadores. Tener una casa de apuestas como patrocinante conlleva un problema ético. ¿Con qué moral la directiva del Táchira le pide ahora a sus jugadores que no participen en apuestas, si el propio equipo promueve las apuestas en línea? ¿Quién puede asegurar que información confidencial que afecte los resultados del club no serán utilizados para beneficio de la casa de apuestas que lo patrocina?
La Gerencia de Integridad de la FVF, a cargo de Diana Carolina Castro, debe revisar con lupa este patrocinio y determinar si Táchira pone en riesgo la confiabilidad de sus resultados deportivos en la Liga Futve.
Registro y cuentas claras para que los equipos ejerzan derecho al voto
El reciente comunicado que la Federación Venezolana de Fútbol envió a los equipos de primera y segunda división que desean participar en las elecciones de la Asamblea General Nacional del próximo mes de mayo dejó en claro un tema. Deben cumplir a cabalidad con la Ley del Deporte para poder ejercer el derecho al voto en ese cónclave, donde se elegirán a las nuevas autoridades nacionales de la FVF para el período 2021-2025.
Por primera vez en la historia electoral de la entidad deportiva todos los equipos que participaron en la temporada pasada en la segunda categoría podrán ejercer el voto. Sin embargo, todos los clubes de primera y segunda deben presentar su certificado actualizado de inscripción en el Registro Nacional del Deporte del IND, y mostrar la declaración de impuestos sobre la renta de los dos últimos ejercicios fiscales. La FVF podrá constatar si los clubes declararon el aporte económico que recibieron de la Conmebol en 2020, para paliar los efectos económicos de la pandemia de covid-19.




