Siempre es importante tener una amplia visión de los cambios no habituales que adoptan los caballos, sobre todo si su condición es permanecer tanto tiempo confinados. Esos cambios son fundamentales, considerarlo sobre todo desde el punto de vista médico, en este caso nos puede indicar que algo les está pasando, si es importante saber que el ejemplar siempre va a manifestar que algo les pasa con esos cambios de conductas no usuales.
Por ejemplo, si su ejemplar tiene norma habitual que siempre permanece con la cabeza afuera del box, o permanece mucho tiempo parado, incluso se coloca siempre en la misma esquina del puesto, cualquier cambio de conducta contraria a lo antes mencionado, nos pone las alarmas a funcionar, y si nos tomamos el tiempo para observar, podemos identificar que algo está pasando.
Podríamos mencionar algo preocupantes, una conducta totalmente inapropiada por los efectos colaterales son aquellos ejemplares que consumen su propia heces (coprofagia) o aquellos que caminan dentro del puesto o box, por lo general son conductas adoptadas por el caballo y forman a ser una conducta placentera y las forman un hábito.
Pero esas conductas son dentro del entorno más íntimo del ejemplar, pero también tranquilamente pueden tomar, adoptar conductas impropias durante sus ejercicios e incluso durante las jornadas hípicas. Cuantas veces no hemos escuchados que este ejemplar se va contra la baranda, se “acuesta” en el aparato de partida, que se abre durante la última curva, que tumba al jinete, también hemos escuchado mucho de algunos ejemplar lo difícil que se le hace el cambio de manos, cuando va apareado con otro ejemplar incomodándolo de tal manera que le resta oportunidad para empeñarse en el trabajo o en la carrera como tal.
Hay algo que no podemos olvidar es, el instinto de sobrevivencia, aquel ejemplar “alfa” el dominante y porque no? el agresivo .Lo más “ sano” es poder identificar esa conducta impropia que perjudique al ejemplar y que el jinete inteligentemente entiende la situación y no lo toma nada personal. Son conductas muchas veces adoptadas como placenteras en algunos casos, en otros casos son conductas “ alfa” lo ideal es minimizar los riesgos o efectos colaterales que pueden perjudicar a su entorno hípico y entender que son conductas que se pueden corregir y sobre todo no fomentar las diferentes conductas inadecuadas.




