La encarnizada lucha por el control de la Federación Venezolana de Deportes Acuáticos ha alcanzado ribetes gansteriles. El propio presidente de la entidad, Ender Luzardo, denunció el viernes que fue amenazado de muerte a la salida de una reunión que sostuvo con autoridades deportivas en la sede del IND en Montalbán, por un grupo de motorizados que lo instó a retirarse de Feveda.
“Pensaba que iba a ser víctima de un robo, pero no, los motorizados que iban encampuchados y me abordaron en mi auto, me dijeron que no me querían ver de nuevo por Caracas, que me quedara en Barquisimeto y me olvidara de la federación, porque me darían unos tiros si seguía peleando en el Tribunal Supremo de Justicia”, confirmó en declaraciones para esta columna el máximo directivo de los deporte acuáticos sobre lo ocurrido.
Feveda entró en una pugna interminable, luego de la exitosa gestión de Lourdes Goncalves, quien consiguió récord de medallas a lo largo del ciclo cuatrienal que culminó con el mayor número de clasificados de este deporte en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Pero la dirigente del año del Círculo de Periodistas Deportivos presentó en 2010 su candidatura para la presidencia del Comité Olímpico Venezolano, retó a los Señores de los Anillos en Venezuela, y a partir de allí comenzó un proceso de inestabilidad dirigencial que se ha extendido hasta 2021.
Las elecciones ganadas por la plancha de Goncalves para el período 2013-2017 fue impugnada en el TSJ, y en julio 2016 Luzardo fue electo presidente de la entidad para culminar el período interrumpido de Goncalves, en una lista en la que también figuraba Esteban Álvarez, hijo del presidente del Comité Olímpico, Eduardo Álvarez Camacho.
Esta misma fórmula volvió a ganar las elecciones para el período 2017-2021, pero el proceso también terminó en la Sala Electoral del TSJ, la cual determinó que había que realizar nuevos comicios, y mientras se resolvía el conflicto legal la directiva de 2016, presidida por el mismo Luzardo, debía seguir al frente cumpliendo funciones administrativas.
“No se quién puede estar detrás de las amenazas, pero es muy curioso que me atacan, cuando precisamente esta semana el TSJ falló parcialmente a nuestro favor y dejó sin efecto la Asamblea General Extraordinaria de septiembre de 2020 que nombró de manera ilegal una autoridad provisional con el respaldo del Comité Olímpico Venezolano. Todo el mundo en la natación sabe que Eduardo Álvarez quiere que su hijo Esteban sea, a juro, el presidente de Feveda, y ellos han hecho lo imposible para desestabilizar a esta entidad deportiva”, aseguró Luzardo.
El 9 de febrero de este año, la directiva del COV aprobó una resolución sin fundamento en la Ley del Deporte en la que aprobaba “reconocer formal, legal y legítimamente a la autoridad provisoria establecida en el Estatuto de Feveda”, una competencia que solo es potestad del IND y su directorio.
“La nueva decisión de la Sala Electoral del TSJ dejó claro que la Asamblea y la autoridad provisional promovida por Esteban y Eduardo Álvarez es ilegítima, y hay que hacer elecciones con las asociaciones y dirigentes que estén legalmente reconocidos por el Directorio del IND”, añadió Luzardo.
Como el período de las autoridades de Feveda feneció en agosto de 2021, el TSJ ordenó que el IND y el COV convoquen en un plazo de 15 días continuos a la Asamblea General de Feveda para que sus afiliados y delegados designen a la nueva Comisión Electoral que en 30 días, a partir de su nombramiento, debe organizar el proceso electoral para elegir a los nuevos directivos.
Solo siete asociaciones tendrían facultad para participar
El reciente proceso electoral de la Federación Venezolana de Fútbol debe marcar un hito en relación a los procesos del resto de las entidades promotoras del deporte en Venezuela. Solo los delegados electos que habían cumplido con todos los extremos de la Ley del Deporte y su Reglamento Parcial, incluyendo su inscripción y actualización en el Registro Nacional del Deporte, y el reconocimiento por parte del Directorio del IND, pudieron participar en esos comicios para elegir a las nuevas autoridades.
Ahora que el TSJ ordenó al IND llamar a una Asamblea General en Feveda, hay que seguir el mismo camino para que la natación elija a sus nuevos dirigentes. No se puede permitir que asociaciones ilegales, a las que se le venció su período participen en la Asamblea, por el simple hecho de que tienen poder e influencia en el COV. Hasta ahora, Miranda, Carabobo, Lara, Táchira, Sucre, Yaracuy y Distrito Capital tendrían facultad legal para que sus representantes legalmente electos tengan voz y voto en la próxima Asamblea de Feveda.
Más inversión para recuperar las piscinas es otro problema clave
El problema de la natación no es solo legal, sino también de instalaciones. El presidente Nicolás Maduro ha solicitado un plan para promover el Sueño Olímpico de los atletas venezolanos que inician la ruta hacia los Juegos de París 2024. De acuerdo al presidente de Feveda, Ender Luzardo, “el 80% de las piscina del país tienen problemas de mantenimiento y, si no tenemos instalaciones no podemos sacar nuevos atletas y competir con opciones a nivel internacional”.
El Gobierno bolivariano, a través del Instituto Nacional de Deportes recuperó la emblemática piscina del parque Naciones Unidas, en Caracas, y también invirtió en el Complejo Deportivo de Barquisimeto y de Naguanagua, a través de las gobernaciones de Lara y Carabobo. Pero no son suficientes.
El Sueño Olímpico de París debe comenzar ya por mejorar la infraestructura de todo el país para la natación y otros deportes como el atletismo, que desde hace tiempo clama por una pista e instalaciones óptimas en el estadio nacional Brígido Iriarte de El Paraíso.




