Camiseta 10 | No se preocupen: dentro de dos años habrá Mundial

En los Juegos Olímpicos de Tokio surgió la nueva corriente de los deportes juveniles. El surf, el skateboarding, la escalada deportiva, el baloncesto 3×3 y el kata aparecieron con entusiasmo en procura de meterse por las brechas y conseguir sus espacios naturales. Ahora el fútbol, que no se quiere quedar atrás, rompe paradigmas y echando mano a los llamados “mercados en desarrollo” establece una especie de competencia con los “mercados tradicionales”, para darle cuerpo a una ocurrencia que ronda por la cabeza de algunos osados directivos de la Fifa. Se trata de imponer, utilizando como argumento las opiniones de jóvenes, el Mundial de fútbol cada dos años. Vaya idea, apoyada en 23 países donde se hicieron 23 mil encuestas, de las que 15 mil ofrecieron un resultado alentador para los promotores de la idea.

No obstante, el Mundial cada dos y no cada cuatro como ha sido desde que el mundo es mundo, chocará con valores que parecen indestructibles y para toda la vida. Uno de ellos, la majestad que dan la gloria y la tragedia. Vencer en el Mundial da ese prestigio único, que dura para siempre, porque lleva consigo la reluciente etiqueta del ganador; perderlo significa un dolor inmenso y desgarrador, la paciente revancha porque habrá que esperar todo ese tiempo para intentar subir a la cima de la montaña. En busca de opiniones para engordar la iniciativa se pasan otros cuestionarios en cien países, pero también surge en el vientre del fútbol aquel desencanto porque se estaría demostrando, según la tendencia, no ser un deporte puro sino una maquinaria para hacer dinero en la que se entreveran los intereses de todo color. ¿Podrán los nuevos emprendedores conseguir su propósito? Nunca se sabe, pero hacerlo cada dos le quitaría el precio de epopeya, de una épica indiscutible. ¿Ganaste el Mundial? ¿Porque no lo hiciste cuando era como antes, que había que esperar la vida entera para conseguirlo?

Esta será una discusión que derribará fronteras para irse transformando en enfrentamiento de generaciones. Hoy se oyen opiniones de jóvenes que desconocen el pasado y son por tanto iconoclastas adheridos a la idea del Mundial bianual; también la de los veteranos, que no renuncian a la idea de la gesta que representan los cuatro años. Va a ser una turbulenta lucha de ideas, de conceptos fundamentales; de maneras de ver no solo el fútbol, sino el mundo en el que nos ha tocado vivir.
Y usted, amigo lector, ¿qué opina?

EN TIPS

Juventud

Si se implantase la renovada idea, que se iniciaría en 2028, futbolistas jóvenes como Erling Halland, Kilyan Mbappé, Vinicius y Gianluigi Donnarumma podrían jugarlo al menos seis veces.

Adelantados

Hace algún tiempo algunos dirigentes plantearon la posibilidad de organizar, movidos por intereses deportivos y comerciales, el Mundial cada tres años. No les hicieron caso.

Mañana

Si al final triunfa la iniciativa de montarlo cada dos años, no sería extraño que dentro de algún tiempo apareciera alguien proponiendo el torneo anual.

Marcados

En Brasil aún ven con recelo la generación de Zico, Sócrates, Falcao, Junior y Toninho Cerezzo por no haber podido ganar el Mundial. Bajo el proyecto en puertas tal vez hubiesen tenido otra oportunidad.

¿Le preguntaron a los jugadores?

La Fifa proyecta y toma decisiones sin consultar a quienes tendrían que ser los primeros en saber sus movimientos: los jugadores.
No es posible conocer sus pensamientos, porque “caras vemos, corazones no sabemos”, pero tal vez sus opiniones estén divididas. Seguramente habrá tradicionalistas, pero también otros tantos para lo que no deja de ser una tentación ir al Mundial cada dos años y con ello llegar al gran dinero; esa es una oportunidad que no se le puede negar a un ser humano.

Los tiempos parece que van cambiando, hay nuevos deportes en la Olimpiada y hay quienes aúpan una nueva versión del campeonato del mundo.


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