La Serie Mundial de este año es la número 117 de la actual secuencia.
Serie Mundial en Estados Unidos, quiere decir solamente competencia entre los más ganadores. Hay Series Mundiales en el beisbol universitario, en golf y hasta en póker.
En el beisbol de las damas hubo 12 Series Mundiales consecutivas entre 1943 y 1954. Los Melocotones de Rockford, Illinois, fueron el equipo más ganador, siete victorias.
Esta Liga, la All-American Girls Professional Baseball League (AAGPBL), fue idea del propietario de los Cachorros, Phil Wrigley, para ofrecer más beisbol a los fanáticos durante los años de la II Guerra Mundial, cuando más de 400 bigleaguers, fueron llevados al frente. Dijo: “Que no se vean como disfrazadas de hombres. Serán damas, muy sexies”.
Diseñaron uniformes, precursores de las mini-faldas, con muchos vuelos que, en la acción, dejaban ver las pantaletitas.
Solo aceptaban muchachas con habilidades para el juego, y las preparaban al máximo. Las hubo notables en el campo, como la segunda base Sophie Kurys, de las Bellas de Racine, Wisconsin, quien robó 281 bases en 221 juegos de dos años. Y la jovencita cubana Isabel Álvarez, lanzadora y bateadora zurda, quien llegó a este beisbol a los 14 años de edad, y fue una de sus estrellas.
El éxito económico fue tan grande, que solo en Estados Unidos, en 1948, vendieron un millón de boletos.
Además de la Serie Mundial, cada año, las damitas celebraban El Juego de Estrellas. La AAGBPL desapareció después de la temporada de 1954. Habían pasado los difíciles días del beisbol de Grandes Ligas debido a la Guerra, y además, las labores de mantener los equipos se hizo cada vez más difícil.
Hubo una semana durante la cual se casaron 17 de las jugadoras, y a 14 de ellas los maridos no las dejaron jugar más. No era fácil sustituírlas.
Además, la mayoría de las muchachas eran estudiantes, y llegaba el momento cuando querían dedicarse ciento por ciento a la Universidad.
Dolores (Dolly) Brumfield, abandonó su hogar a los 14 años, con permiso de los padres, para jugar con las Medias Azules de South Bend. Y después se dedicó a estudiar hasta convertirse en doctora en educación física y profesora en la Universidad de Arkansas.
La historia de esta Liga se llevó al cine en 1992 bajo el título de “A League of Their Own” (Un Equipo muy Especial), protagonizada por Madona.
Durante el invierno 1949-1950, las muchachas peloteras se organizaron en dos All Stars, uno de estadounidenses y canadienses y el otro de puras cubanas.
Realizaron gira por El Caribe, que, incluyó a varias ciudades de Cuba, Puerto Rico, México y Venezuela
Ellas les ganaron dos veces a un equipo de los zulianos
En Maracaibo organizaron un juego de cada uno de esos dos equipos, contra una selección de peloteros cubanos amateurs. Las dos veces ganaron las damas, las de USA y Canadá, 5-3, las cubanas 8-2.
Demostraron una rapidez tremenda corriendo las bases y una perfecta sincronización en los hit and run y los toques de sacrificio.
La pitcheresa cubana, abridora del juego frente a los zulianos, Lucila Viciedo, permaneció tirando sin incogibles hasta el séptimo inning.
Estos han sido los más notables equipos de beisbol de mujeres, pero ellas siempre han estado presentes. A comienzos del Siglo XX, cuando se fundaba la Liga Americana y comenzaban las Series Mundiales, ya existían equipos integrados por damas.
Dama lanzaba para home hasta a 96 millas
La historia del beisbol está plagada de Capítulos protagonizados por muchachas triunfadoras, pero el machismo ha sido una Bandera de siempre por quienes manejan la industria en Estados Unidos.
Uno de los casos más sonados ha sido el de Mildred Ella (Babe) Didrikson Zaharías, de quien afirman se le calculaba la recta hasta en 96 millas por hora.
Uniformada con los Atléticos de Philadelphia, Mildred lanzó un inning frente a los Dodgers, en entrenamientos, el 20 de marzo de 1934. Concedió una base por bolas y más nadie se le embasó. Aceptó cero hits.
EN TIPS
El paso más grande. El paso mayor por las mujeres ha sido el de Alyssa Nakken, coach de los Gigantes desde enero de 2020. Su uniforme es el número 92.
Obras históricas. Dos buenos libros de ellas: “The Story of Women in Baseball”, y “The History o the All-Américan Girls”.




