Rafael Nadal y Novak Djokovic son dueños de las dos colecciones más grandes de trofeos de Grand Slam en la historia del tenis profesional masculino. Pero ambos tienen alrededor de 35 años y no saben cuánto tiempo más estarán en la cima del tenis.
Pese a todo lo que tienen en común, Nadal y Djokovic llegan al Abierto de Australia bajo circunstancias contrastantes.
Nadal es el campeón defensor en Melbourne Park. Pero llega con una mala racha: 0-2 en lo que va del 2023 y ganando sólo uno de sus últimos siete duelos.
Djokovic, por su parte, regresa a Australia después de que fue vetado el año pasado por no estar vacunado contra el COVID-19. Inició su temporada con un título de preparación en Adelaide y ha ganado 30 de los últimos 31 torneos.
En la conferencia de prensa del sábado antes del torneo le preguntaron a Nadal si se sentía vulnerable y no intento esconder nada.
“Sí, sin lugar a dudas”, respondió el español de 36 años, cuyo 2022 se vio plagado de problemas de salud, incluyendo dolor crónico, daño al cartílago de la costilla y un desgarre en el músculo abdominal.
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“He estado perdiendo más de lo habitual… Tengo que vivir con eso y pelear por ganar”, agregó.
Sobre Djokovic, Nadal dijo: “Terminó bien el año pasado e inició bien este año”.
El serbio está concentrado en ganar su décimo campeonato en el Abierto de Australia. Eso le permitiría sumar 22 títulos y empatar a Nadal.
“Quiero decir, por eso sigo jugando tenis profesional, tenis (competitivo), pues quiero ser el mejor. Quiero ganar los máximos torneos del mundo. No es ningún secreto”, indicó Djokovic.
AP




