Yeferson Soteldo y Tomás Rincón, un viaje de 111 años de historia

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Fundado en 1912, ha vivido en el orgullo de ser bandera de la primera categoría, de ser el uniforme de glorias que vistió Pelé, que se acomodó en el torso Neymar, y que hoy despierta ante la realidad de descender, en un viaje profundo, inaceptable, decepcionante, a la segunda división del fútbol brasilero. Correteando la pelota por las canchas del mundo se vio a aquel equipo que asombró con Coutinho, Pepe, Mengalvio, Gilmar, que bordó el fútbol y que reinventó el juego por todos los continentes del planeta. Paró una guerra en Nigeria porque los dos bandos en conflagración querían ver jugar al “Negro”, y deleitó con su renovada fantasía a las aficiones que querían verlo hacer diabluras en los estadios de aquí y de allá.

Pero como todo lo que comienza termina, así dure 111 años, y el Santos, “O peixe” de la bahía de Sao Paulo, el de la querida camiseta blanca, tendrá que pasar por la indignación de mirar el próximo campeonato desde una perspectiva que no es la suya. “Santos Futebol Clube”, desencanto de una nación.

Y se lleva en su vientre, para completar su cataclismo, a dos grandes jugadores venezolanos que, envueltos en ilusiones y sueños de grandeza jamás imaginaron verse arrastrados en una operación de tal desarraigo. Allá irán, Yeferson Soteldo y Tomás Rincón a disputan balones impensados. Claro que si revisamos a uno y otro esto no será el fin, porque mientras Rincón sabe que a su edad ya vive sus años en los que prepara, luego de temporadas luminosas en Alemania e Italia su adiós, el otro, en la flor de su juventud, sabe que por ahí, por los entresijos de los negocios podría estarse cocinando en el fuego rápido de las transacciones su llegada a otro lugar. Habrá que decir que la segunda división brasilera puede ser mejor que casi todas las primeras de Suramérica, pero ni así parece caber esta circunstancia en la cabeza de un muchacho, “Soteldinho”, que con sus quiebres y sus inventos de filigrana ha despertado el fervor de la afición venezolana. Con él ha comenzado a nacer un nuevo ídolo y a llenar un vacío dejado por Juan Arango.

Todo este asunto de estar en un lado y no en otro, de estar en primera y de repente en segunda aparece por todos lados. En Venezuela se vive con el campeonato nacional que está por comenzar, y tal como ha pasado en los años recientes, los jugadores se inquietan por conocer a dónde podrán ir a parar. Esta peregrinación comenzó hace algunos años con destinos inciertos como República Dominicana, Haití, Panamá o Nicaragua, pero ahora, con la reputación que de a poco ha ido cobrando el fútbol nacional, parece apunta un poco más alto. Pensar en México, Argentina o Brasil no parecen metas inalcanzables, imposibles, y hacia allá apuntas las miradas de los muchachos que buscan fama, reconocimiento y dinero del bueno. Seguir a Rincón y Soteldo es un objetivo. ¿Será posible?

El destino del atacante

A dónde irá a mostrar todo lo que es capaz, es incierto. Ya acostumbrado al medio ambiente del puerto de Santos y al gigantismo de Sao Paulo, Yeferson Soteldo mira hacia el horizonte para conocer su camino definitivo. Ya fue al fútbol de Chile, México y Canadá sin conseguir echar raíces ni amistades que lo unieran a esos países.

Clubes de Europa lo han seguido, pero quizá por su tendencia al individualismo y su pequeño tamaño no ha podido convencer. Y como argumento final, aparece su edad.

Si bien es joven para el fútbol, 26 años de edad, los observadores europeos procuran muchachos adolescentes normalmente menores de 21 años, como el brasileño Endrick, de solo 16.

Por ahora, Soteldo espera porque no parece ganado para la idea de jugar en la segunda, así sea la Brasil, conceptuada como una “primera división” en relación a las de otras ligas.

EN TIPS

Brasil

Flamengo y Sao Paulo se mantienen como los únicos clubes del país sin viaje a la segunda división desde que en se creara el “Brasilerao” en el año 1971.

Argentina

Mientras, en el país del sur solo se ha escapado Boca Juniors del descenso. Este es un argumento que los boquenses echan en cara a los de River Plate.

La rivalidad

La rivalidad montevideana ha llegado a la primera categoría. Solo Peñarol y Nacional, enemigos irreconciliables, son los único sin probar la segunda.

España

Real Madrid, Barcelona y Athlétic de Bilbao tampoco se han montado en el ascensor que lleva al sótano en la Liga. Que uno de ellos bajara sería la noticia del año.

Venezuela

No es sencillo definir los equipos del fútbol nacional que han ido al destierro, pues las desapariciones y los cambios de nombres así lo señalan.

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