Contrario a lo que se pensaba a comienzos de los entrenamientos de primavera, los Rays de Tampa Bay podrían no ver a José Alvarado como su cerrador principal para comienzos de años.
La suspensión de las actividades en la Liga de la Florida por la pandemia del COVID-19 también perjudicó de cierta forma al criollo, quien ahora, según el mánager Kevin Cash trabajará principalmente como preparador con Nick Anderson «en conjunto para obtener entre ambos la mayor parte de las oportunidades de salvar» informó Marc Topkin, del Tampa Bay Times a comienzo de semana para crear cierta expectación entre la afición.
Cash no ha nombrado formalmente un rol más cercano ni delineado para el resto de los miembros del bullpen, por lo que la cita anterior podría bien ser una especulación de Topkin, aun su conocimiento de la fuente, que ha cubierto por años le da credibilidad y lo expresado tiene sentido también.
Anderson fue el relevista más dominante de los Rays en los últimos dos meses de la temporada pasada y ha disfrutado de una primavera sólida, lo que probablemente lo mantiene por delante de Alvarado y Diego Castillo en el orden jerárquico para salvar.
A pesar de ello, el criollo aún podría ver el uso ocasional en situaciones de salvamento, particularmente contra alineaciones zurdas, desde el principio, pero la principal prioridad de los Rays es asegurarse de que se mantenga saludable y resurja como un brazo confiable de entrada tardía que sale al apagar fuegos sin problema.
En la campaña anterior, Alvarado se fue de 4- 4 en oportunidades de salvar y ponchó a 26 en sus primeras 17.1 entradas antes de derrumbarse después, terminando con una efectividad de 4.80.




