Mike Álvarez prefiere no hablar de sí mismo, los resultados en el terreno se encargarán de juzgarlo, y aunque casi siempre el veredicto es favorable, prefiere manejarse estar de bajo perfil. Sale al terreno temprano, se reúne con sus lanzadores, habla sobre lo que deben hacer y lo que es mejor desechar. Instruye y le escuchan.
“Sé lo que puedo ofrecer a los lanzadores y también lo que no puedo ofrecerles, y al final del día los que hacen el trabajo son ellos. Prefiero que sean ellos los que hablen, que estar a la luz, porque el protagonista es el lanzador, que está allá afuera. Los que ganan son ellos” .
Álvarez ha sido uno de los instructores de lanzadores más exitoso de la LVBP. Ningún otro técnico extranjero suma tantos años de servicio en el circuito en la actualidad.
“Soy coach de pitcheo, no manager. Así que me mantengo en mi lugar. Y, no quiero que suene mal, pero ni ego no es grande”, apuntó.
El técnico se quedó con La Guaira hasta la 1999-2000, luego vistió los uniformes de Leones del Caracas (2002-2003), Navegantes del Magallanes y Caribes de Anzoátegui, en los que ha estado en cada uno de los tres títulos de la franquicia, con una breve pasantía por Cardenales (2013-2014).
“Nunca pensé que iba tener una carrera tan prolongada en Venezuela. Martínez (Bravos de Atlanta), que era muy pegado a Padrón Panza, le habló de mí en 1998 y entonces vine. Siempre quise lanzar aquí”.
Durante esos años se ha ganado el respeto de los lanzadores que tiene a su cargo y el de los equipos rivales.
Luis Jiménez, resaltó en una entrevista: “Mike es un verdugo en lo que hace”.
Hace un par de años, cuando Freddy García reforzó a los orientales durante la postemporada y luego los acompañó a la Serie del Caribe en Guadalajara, México, tuvo palabras de elogios para con la labor del coach.
“Siempre es bonito saber que ellos aprecian y consideran a uno, así se trate del más mínimo detalle”.
Finalmente, el aporte del coach de lanzaodres de los orientales es uno de los más destacados por lo logrado hasta ahora en la temporada por Caribes de Anzoátegui.
PRENSA LVBP




