Aníbal Sánchez puso fin a la temporada regular con una joya de pitcheo, y está preparado para encarar la postemporada como uno de los hombres claves en la rotación de los Nacionales de Washington.
El diestro ha vivido un primer año estelar en el conjunto del mánager Dave Martínez quien desde los primeros días a puesto toda la confianza en el serpentinero. “Lo he dicho todo el tiempo, todos hablan de los tres grandes pero sin duda tenemos cuatro grandes”, dijo el mandamás haciendo referencia a Max Scherzer, Stephen Strasburg y Patrick Corbin.
El venezolano se ha convertido en una pieza vital luego de haber superado las dificultades de las primeras semanas, y durante la segunda mitad a dado muestra de ello al cosechar marca de 6-2 durante 15 presentaciones.
«Siempre digo que si estás sano, puedes cambiar”, dijo Aníbal Sánchez. “Lo hice, demostré que todavía puedo lanzar a este nivel y me siento bien con eso”.
La clase y experiencia del serpentinero han salido a relucir logrando un cierre dorado al cosechar tres victorias consecutivas, en las cuales en dos de ellas ha completado al menos siete entradas de dos o menos carreras permitidas.
Asimismo, registró 134 ponches y 58 pasaportes en 166.0 entradas de labor.




