Cardenales de Lara celebró el lunes su sexto título en la LVBP, emulando la gloria de 1991, 1998, 1999, 2001 y 2019. Conquistaron el segundo bicampeonato de su historia y ahora tienen la mirada fija en su primer cetro del Caribe.
Saben que tienen la oportunidad de saldar viejas deudas y remediar lo hecho en la edición 2019, que se disputó en Panamá, y en la que no lograron pasar de la ronda preliminar.
Dirigidos por José Moreno, los larenses llegaron al Rod Carew para intentar ganar aquella edición que correspondía a Barquisimeto y les fue arrebatada. Sin embargo, terminaron siendo sorprendidos por el formato.
Los seis equipos participantes habían sido divididos en dos grupos y en cada uno de ellos se disputaría un total de cuatro partidos para que luego los líderes avanzarán al duelo final.
Cardenales quedó en el Grupo A y enfrentó a Leñadores de Las Tunas (Cuba) y Charros de Jalisco (México), mientras que en el Grupo B se midieron Estrellas Orientales (Dominicana), Cangrejeros de Santurce (Puerto Rico) y Toros de Herrera (Panamá).
El campeón venezolano consiguió vencer a los representantes de México y Cuba en sus primeros enfrentamientos, primero 5-1 y luego 1-0, pero perdió su segundo careo con ambos combinados. Su sólido bullpen no fue suficiente para mantenerlos invictos y su ofensiva estuvo demasiado ausente
Todos quedaron igualados con récord de 2-2 y a la final avanzaron los cubanos gracias al sistema de desempate Team Quality Balance (TQB), que se obtiene del número de carreras anotadas dividido entre las entradas jugadas a la ofensiva, menos el número de carreras permitidas, dividido entre las entradas jugadas a la defensiva.
Los Toros de Herrera, de Panamá, terminaron quedándose con la corona al vencer 3-1 a los Leñadores de Las Tunas de Cuba.




