¿A dónde llegará Kile Lewis? ¿A dónde llegará Devin Williams? Cómo saberlo. En realidad son preguntas que nos hacemos cada cierto tiempo, aún bajo la certeza de que se trata de una interrogante que carece de sentido.
Nadie tiene esa capacidad de ofrecer tal vaticinio. Mucho menos con tantos factores que pueden afectar la carrera de un pelotero de ligas mayores. Solo que sirve para estimular la imaginación de quienes seguimos año a año las incidencias del beisbol de las grandes ligas y una excusa para insistir en el tema.
Lewis y Williams fueron elegidos como “Novato del Año” en las mayores, y ninguno de los galardones individuales otorgados al final de cada campaña, consigue crear más expectativas.
En este punto, la pregunta que encabeza el artículo comienza a tener sentido. Después de todo, quien recibe el reconocimiento trae consigo el beneficio de duda a su favor, de ser al menos un pelotero destacado a futuro. La historia del galardón evidencia que no siempre ha sido así, pero mientras Lewis y Williams no inicien su segundo año, cómo no creer en un porvenir prometedor.
De 25 años de edad, Lewis fue elegido “Novato del Año” en la Liga Americana por los votos de la Asociación de Cronistas de Beisbol de Estados Unidos, luego de concluir la campaña 2020 desde el jardín central de los Marineros de Seattle con un promedio ofensivo de .262, 11 jonrones y 28 carreras empujadas en 58 juegos, más una notable defensa. Otro tanto hizo Williams en la Liga Nacional como relevista de los Cerveceros. De 26, dejó efectividad de 0.83 en 27 entradas, con 53 ponches.
El “Novato del Año” fue institucionalizado desde la temporada de 1947, cuando por primera vez fue entregado a un solo pelotero, Jackie Robinson. Tal vez porque ese año, el utility de los Dodgers de Brooklyn, que se desempeñó en particular en la primera base, se convirtió en el primer afro descendiente en jugar en las grandes ligas, acontecimiento que bien merecía que Robinson fuese elegido en solitario. La fórmula se repitió por una campaña más. Desde entonces y hasta el presente, se otorga a un novato por circuito.
La referencia para comprobar hasta dónde los seleccionados llenaron las expectativas a su alrededor pudiera estar en el Salón de la Fama. Ciertamente una meta exigente en exceso. ¿Cuántos de los no escogidos consiguieron llegar al templo de los inmortales? Ya veremos que no precisamente la mayoría. Sobre todo porque no todos los peloteros alcanzan el tope de sus habilidades durante su primera temporada.
Por caso, ni el toletero Ken Griffey Junior, ni el relevista panameño Mariano Rivera fueron “Novato del Año”, y hoy se hallan en el templo de los inmortales. Solo que una placa en Cooperstown sería una manera más tangible de sacar conclusiones que respondan a la pregunta con que iniciamos estas líneas.
“Novatos” coronados con placas en Cooperstown
Apenas diecisiete “Novato del Año” han llegado al Salón de la Fama de las ligas mayores.
En orden cronológico:
- El utility Jackie Robinson en 1947
- El jardinero Willie Mays en 1951
- El guardabosque Frank Robinson
- El torpedero venezolano Luis Aparicio en 1956
- El inicialista boricua Orlando Cepeda en 1958
- El primera base Willie McCovey en 1959
- El jardinero Billy Williams en 1961
- El lanzador Tom Seaver
- El infielder panameño Rod Carew en 1967
- El cátcher Johnny Bench en 1968
- El receptor Carlton Fisk en 1972
- El primera base Eddie Murray
- El guardabosque Andre Dawson en 1977
- El campocorto Cal Ripken en 1982
- El inicialista Jeff Bagwell en 1991
- El receptor Mike Piazza en 1993
- El campocorto Derek Jeter en 1996
EN TIPS
Luis Aparicio, Guillén y Ronald Acuña Jr.
Luis Aparicio fue el primer latinoamericano en recibir el galardón, en 1956 en la Liga Americana. Y junto a Aparicio, otros dos venezolanos han ganado el “Novato del Año”. El campocorto Oswaldo Guillén en 1985 en la Liga Americana, y el jardinero Ronald Acuña Jr. en 2018 en la Liga Nacional.
La hegemonía de los Dodgers
Como franquicia, la de los Dodgers de Los Ángeles posee dos logros en la historia del “Novato del Año”. Los Dodgers acumulan diecisiete galardones, más que cualquiera de las otras organizaciones de las mayores. Asimismo, todos los trofeos entregados entre 1992 y 1996, la racha más extensa.




