Tras encabezar la parranda de nueve jonrones que los Tigres descargaron contra los Yanquis el pasado jueves en Lakeland, Miguel Cabrera entusiasma a sus millares de seguidores en Detroit y Venezuela con la posibilidad de experimentar en 2020 su mejor temporada desde que en 2016 finalizó con .316 de average, 38 vuelacercas y 108 carreras remolcadas en 158 juegos.
Las lesiones mermaron el rendimiento ofensivo del slugger maracayero en los últimos tres años, pero en el último invierno puso especial dedicación en la preparación física y llegó al campo de entrenamientos con unos 12 kilos menos, empeñado en mantenerse saludable, con la idea de jugar unos 150 juegos que le permitan para alcanzar la meta reunir los 23 jonrones que necesita para completar 500 y los y quedar cerca de los 185 imparables que lo convertirán en el primer toletero venezolano con 3000 hits en la historia de las Grandes Ligas.
Cabrera dio tablazos consecutivos en la primera y segunda entradas del partido del jueves al estelar lanzador de los Yanquis, Gerrit Cole.
Si bien es cierto que a unas seis semanas de arribar a la edad de 37 años, el maracayero no se encuentra en el mejor estado físico de su carrera, aquella época en la que jugaba en los jardines y en la tercera y hasta conquistó la Triple Corona de bateo en 2012, anticipa que estará a diario en la alineación y que quiere rendir al máximo con el madero.
Y todo gracias a que está pendiente de cuidar los hábitos alimenticios, es decir, mayor consumo de vegetales y menos ingesta de carbohidratos.
Antes de ensañarse contra los lanzamientos de Cole, Cabrera había conectado su primer jonrón de la primavera, el martes 25 de febrero ante envío del derecho Ryley Gilliam, de los Mets de Nueva York.
El año pasado, el aragüeño vio acción en 136 juegos, 107 en calidad de designado, 26 como inicialista y tres en rol de emergente. Para 2020 el mánager, Ron Gardenhire ha anticipado planes similares por lo que Cabrera solo tendrá que concentrarse su mecánica de bateo, hacer contacto con la bola y que las cifras ofensivos vayan dictando la pauta de su cita con la inmortalidad.




