En medio de la decepcionante campaña que experimentaron los Medias Rojas, al no avanzar a postemporada como campeones defensores de la Serie Mundial de 2018, el zurdo venezolano Eduardo Rodríguez se perfila como la pieza central de la rotación de abridores de 2020 y como uno de los lanzadores que conseguirá el cheque más gordo a través del sistema arbitraje salarial.
En su segundo año de arbitraje, E-Rod pactó con la gerencia de Boston mucho antes de la audiencia y consiguió honorarios de $4.3 millones para lo que fue su quinta campaña con los patirrojos.
Ahora, después que terminó como líder en aperturas de todas las Grandes Ligas con 34 y encabezó su equipo en triunfos con balance de 19-6, dejó efectividad de 3.81 y por primera vez en su carrera registró dos centenares de abanicados (213) se encamina a ser la pieza central de un cuerpo monticular que también espera contar con los brazos sanos de otros dos zurdos de experiencia: Chris Sale y David Price.
Rodríguez no supone que alcanzará los 30 millones de salario que tienen fijados Sele y Price en sus contratos para 2020, pero sí que le multipliquen al menos por tres lo que percibió en 2019.




