Después de perderse tres meses la temporada pasada y regresar en un puesto de relevo, los números de Carlos Carrasco en 2019 no se alinean con lo que ha podido hacer desde que se unió a la rotación de Cleveland en 2014, pero consiguió otro valor de interés al ubicarse entre los 10 mejores abridores del béisbol, en entradas lanzadas, porcentaje de ponches por cada nueve innings, y su cambio de velocidad considerado por muchos como letal.
El pitcheo es una oferta única que puede usar para vulnerar a los bateadores zurdos y diestros en cualquier momento, bajo diferentes cuenta y es la razón por la que Carrasco sigue siendo una pieza clave en la rotación de la Tribu para 2020 y más allá.
El barquisimetano cuenta con un arsenal de cuatro o cinco lanzamientos que incluye un slider que alcanza alrededor de 88 mph, que además presenta un movimiento tardío como un cutter que interrumpe a los zurdos y lejos de los diestros, pero es su cambio dividido es el más imbatible del juego cuando el diestro está en una buena racha.
En el pasado, lo lanzó tan duro como 89 mph, jugando con su recta de cuatro costuras 94-95 mph, pero su uso ha aumentado constantemente. Lo lanzó el 16.3% del tiempo en 2018 y el 18.6% el año pasado. En 2018, Fangraphs.com le dio un valor de lanzamiento de 6.6, ubicándose en el octavo lugar entre los lanzadores de Grandes Ligas calificados.
Los bateadores describen que el pitcheo tiene su «caída de fondo» en los últimos 10-15 pies y Carrasco le dijo a Sportstime Ohio en 2017 que a menudo va a la sala de videos porque le encanta ver esa acción. «Solo para ver lo desagradable que queda», dijo el criollo. “Es el único lanzamiento que puedo lanzar en cualquier cuenta.




