En el beisbol existen altos y bajos. Un día puedes estar en la crema y ser el mejor de todos, pero al siguiente puedes estar inmerso en un gran slump y, quizás, vivir el peor momento de tu carrera. Es por ello, que en este deporte predilecto, las oportunidades, deben ser tomadas de la mejor manera y aprovecharlas al 100 por ciento.
Jesús Aguilar es el vivo ejemplo de todo esto y con su llegada a los Marlins de Miami, luego de un 2019 para el olvido en el que vistió el uniforme de Cerveceros de Milwaukee y Rays de Tampa Bay y además perdió la titularidad, espera recuperar ese tiempo perdido y volver a tener confianza dentro del terreno.
El inicialista de 29 años llegó a una organización en la que tendrá campo abierto para mostrar sus habilidades en la ofensiva y ser aquel jugador de 2018 cuando terminó la campaña con 35 cuadrangulares y 108 remolcadas. Sin embargo, sabe muy bien que tendrá que pelear por su puesto.
“Me preparé muy bien para llegar a este Spring Training en la mejor condición posible”, resaltó Aguilar luego del primer entrenamiento con su nuevo equipo en el complejo primaveral.
“Van a ver a un Jesús Aguilar con la mente más fresca, que dará el 100 por ciento y ayudar a quien lo necesite”.
Y es que Aguilar siempre ha ido de la mano con momentos difíciles dentro del beisbol en apenas seis años de experiencia; sin embargo, para el aragüeño eso ha sido enseñanza y crecimiento dentro y fuera del terreno.
“Lo más importante de ahora es que la confianza volvió. El año pasado fue muy difícil para mí, pero ya eso se pagó. Entendí y asimilé que el beisbol es un deporte de altos y bajos; por eso estoy enfocado en este año nuevo y en mis nuevas metas”.




