José Altuve vive definitivamente su mejor postemporada, instancia a la actual ha acudido cuatro veces desde 2015.
En la primera de ellas terminó con línea de .154/.185/.154/ .339 en un total de seis juegos.
Su segunda postemporada se presentó en 2017 para cerrar con línea de .310 /.388 /.634/ 1.021 en 18 juegos.
Luego vendría la de 2018, la cual jugaría con una fractura de rótula que solo revelaría cuando los Astros de Houston fueron eliminados por los Medias Rojas de Boston en la Serie de postcampeonato. Los rigores de semejante lesión se notaron en la débil línea de .265 /.324 /.412/.736 en ocho juegos.
Hasta ayer por la tarde, sin saber el resultado del quinto juego de la Serie Mundial contra Nacionales de Washington, el camarero sideral presentaba una línea de .365 /.412/.698 /1.110.
Tales guarismos, aunados a cinco jonrones y 23 imparables, confirman su mejor postemporada.




