El día que el jardinero de Houston, Josh Reddick, dijo que él y otros jugadores habían recibido amenazas de muerte a raíz del escándalo del robo de señas, el jefe del sindicato, Tony Clark, aseguró que la seguridad se había convertido en un asunto serio para algunos afiliados.
“Son innegables las preocupaciones derivadas de comentarios de que… hay una gran inquietud que amerita garantizar la protección de ellos y sus familias”, dijo Clark el viernes al término de una conversación con los Astros.
Clark hizo sus declaraciones antes de que Reddick dijera a que ha recibido amenazas de muerte en las redes sociales y que personas habían comentado sobre las fotos de sus mellizos diciendo que ojalá les dé cáncer.
Reddick señaló que sus compañeros también han recibido mensajes de amenaza y que le parece “muy aterrador” que su esposa e hijos lo acompañen en los partidos de visitante.
El comisionado, Rob Manfred, concluyó el mes pasado que los Astros infringieron las reglas por utilizar una cámara de televisión para robar las señas de los rivales camino a la conquista de la Serie Mundial 2017 e hicieron lo mismo en 2018.
Clark dijo que el sindicato ha tenido conversaciones con la MLB sobre garantizar la seguridad de los jugadores y sus familias y que los comentarios “son difíciles de ignorar”. Sin embargo, señaló que el sindicato tiene como propósito defender a sus afiliados.
“Jamás me disculparé por proteger los derechos de los jugadores”, apuntó el dirigente gremial que fue peloteril de Grandes Ligas a lo largo de 15 campañas de 1995 a 2009.
Clark considera que se ha vuelto “muy problemático” permitir que la tecnología incida en todas las facetas del béisbol.
“Hemos desarrollado esta cultura de permitir que se hagan estas cosas para afectar el juego, porque somos hipereficientes”, apuntó. “Se ha permitido el agravamiento de esa cultura y ya está afectando a nuestro deporte”, añadió.
AP




