Lester Oliveros estuvo cuatro años fuera de los terrenos de la LVBP y cada vez que sube al montículo celebra su regreso.
“Extrañaba esto, de verdad es muy emocionante estar lanzando en Venezuela. Me siento como si estuviera debutando en las Grandes Ligas, es indescriptible esta sensación”.
Oliveros estuvo recuperándose de una lesión en su hombro de lanzar, sucedida en 2015, que le privó de hacer su trabajo y, no menos importante, de continuar en el beisbol organizado. Y, una vez aliviado de sus molestias, debió reenfocarse.
Para el tirador de Caribes de Anzoátegui no fue sencillo su regreso al diamante, que se hizo efectivo el pasado 28 de noviembre en un encuentro contra Cardenales de Lara. Oliveros confesó que no estaba del todo confiado para retomar sus faenas, por eso hizo especial énfasis en el aspecto mental, que le frenaba el deporte de sus amores.
“Tenía miedo, si soy completamente sincero, tenía en la mente evitar lesionarme nuevamente, puesto que mi recuperación fue lenta y bastante difícil. Después de la operación sentía que el brazo no me respondía. No me sentía bien físicamente, pero más que todo, no me sentía bien en lo mental. Fue una etapa muy dura, que con el tiempo y apoyo de mi familia pudimos salir adelante”, indicó.
Es importante resalta que Oliveros, reside en Estados Unidos, contó que entrenó fuerte y constantemente cada día con la intención de regresar a la pelota. Parte de ese ciclo de recuperación lo cumplió en una liga en Florida, donde ganó consistencia física y, especialmente, seguridad en sí mismo para cumplir con el propósito de volver a la actividad.
Finalmente, el escopetero de la Ciudad Jardín no dejó de preparase y al recibir el llamado de los aborígenes no dudó en aceptar la propuesta, ya que para el siempre será un honor jugar en Venezuela.
Sin limitaciones
El relevista comentó que espera ayudar a Caribes de Anzoátegui, además de que para el es un alivio poder trabajar a tiempo completo, puesto que en sus inicios en la LVBP siempre participó con limitaciones por parte de los Tigres de Detroit y Mellizos de Minnesota. Por su parte, no escondió su deseo de demostrar que aún le queda gasolina en el brazo, motivos suficientes para recibir la oportunidad muy importante. Pero, su primer paso es ayudar hasta donde llegue Caribes.
PRENSA LVBP




