La buena noticia para los Nacionales de Washington es que están en la Serie Mundial por primera vez en su historia, luego de superar obstáculos que ni ellos mismos previeron solventar a tiempo. La mala es que cuando se dé el inicio formal de esta habrá pasado un tiempo de descanso que, según la historia reciente, termina siendo perjudicial.
Por suerte, Dave Martínez tiene en su plantilla actual a dos testigos de una estas desdichas, que aspiran acabar con la “maldición”, solapados por el aspecto mental.
Uno de los que ya ha pasado por este trago amargo es precisamente el venezolano Aníbal Sánchez, quien formó parte del equipo de Detroit que fue barrido en el Clásico de Otoño del 2012 por su compatriota Pablo Sandoval y los Gigantes de San Francisco. Max Scherzer también estuvo en esa rotación de Jim Leyland, a quien le pasó esto también en 2006. Los Rockies lo sufrieron un año más tarde.
“Para mí, lo que pasó en el 2012 fue algo más mental”, comentó Sánchez al MLB.com en días recientes cuando se le preguntó por el descanso entre series. “Estaban tan preocupados de que iba a volver a pasar que sí, pasó”.
A pesar de este trago amargo, el derecho de 35 años de edad confía en que los Nacionales podrán desafiar esa tendencia a partir del próximo martes, cuando visiten a Astros o Yanquis.
“Con respecto a este equipo, creo que tenemos la experiencia suficiente como para no dejarnos caer (en) estos días”, expresó el serpentinero venezolano, quien ha permitido una sola carrera y ha ponchado a 14 bateadores en 12.2 entradas de la presente postemporada, y podría ser el abridor del primer juego de la serie decisiva desde Nationals Park. “Los veteranos van a hacer lo que haga falta para seguir haciendo todo lo que hemos hecho hasta ahora. Son veteranos y saben lo que tienen que hacer”.




