Con las expectativas por las nubes se incorporó Renato Núñez a los entrenamientos primaverales de los Orioles de Baltimore. El criollo saltó al terreno y completó algunos ejercicios para comenzar a pulir su maquinaria ofensiva.
“Todavía tengo que aprender más sobre el bateo, ser un poco más selectivo, no balancearme en todo. Tratar de tener un poco más de un plan para llegar al plato”, mencionó Núñez, quien dejo entrever que tiene más de lo que mostró el año pasado.
Luego de tantas vueltas el bigleaguer logró encontrar la estabilidad que estuvo buscando durante años en Baltimore, y su mejor versión se desató con un accionar de 31 cuadrangulares, líder dentro del equipo. Además remolcó 90 carreras y anotó en 72 ocasiones imponiendo nuevos topes personales a la ofensiva.
Uno de los puntos que el criollo ha estado trabajando para mejorar ha sido la defensiva, algo que donde ha ido perdiendo protagonismo al jugar 110 juegos como bateador designado y 35 dentro del infield.
“Por supuesto que me gustaría jugar más defensa, pero, como siempre digo, estaré listo para jugar en cualquier posición que quieran”, afirmó el toletero, quien registró cuatro pecados el año pasado.
Más allá de eso su mentalidad está enfocada en sumar, y declaró que esta a total disposición del mánager Brandon Hyde.
“Solo estoy aquí para ayudar al equipo a ganar, donde quieran que juegue, estaré listo para ir allí”.
En cuatro temporadas en las Grandes Ligas, Núñez se ha ido convirtiendo en una especie de utility al moverse por dentro del cuadro interior como por las praderas registrando 16 errores en 821.0 entradas, números positivos si se mantiene a tope de condiciones.




