“Todos los años son cruciales para mí”, fue una de las respuestas más contundentes de Rougned Odor el día que se incorporó a los entrenamientos primaverales de los Rangers de Texas.
Con esa actitud afrontará su séptima temporada en las Grandes Ligas, con la firme misión de corregir muchas cosas y pulir detalles respecto a la campaña anterior.
En el primer juego de pretemporada conectó un hit en tres turnos, mientras que en el segundo pegó un triple con el que empujó sus dos primeras carreras.
Si bien el zuliano terminó con 30 cuadrangulares, 30 dobletes y más de 100 imparables, la deuda queda con el pobre average que dejó. El segunda base terminó 2019 bateando para .205, el promedio más bajo del equipo en relación a turnos al bate.
Asimismo, Odor fue el pelotero de la Liga Americana que más veces se ponchó y el cuarto en todo el show. Rougned recibió un llamado de atención en la pausa del Juego de Estrellas del 2019 y mejoró en los meses posteriores.
Durante la temporada muerta, recibió consejos de un especialista del bate como lo es Víctor Martínez.
“Hablamos bastante de bateo en el invierno cuando estuve en su finca. Fue uno de los mejores bateadores en el juego. Por eso decidí consultar con él”, expresó Odor.
La estadística de Rougned cuando está 0-2 en la cuenta es lamentable (.103) por lo que fue uno de los temas de conversación con V.-Mart.
“Cuando él bateaba, no le importaba si tenía dos strikes. Seguía con el plan, incluso con dos strikes. En ocasiones entramos a la caja de bateo y el pitcher te ataca con dos strikes. Pero si mantenemos nuestra estrategia, podemos tener éxito”, subrayó Odor, quien espera poder ayudar lo más que pueda a los Rangers de Texas este año. I




