El AT&T Park de San Francisco ha tenido mucho sabor venezolano durante la última década. Pablo Sandoval se ha convertido en uno de los ídolos de la nueva camada de los Gigantes debido a sus grandes actuaciones, sobre todo en postemporada.
La 2020 será su undécima campaña vistiendo el uniforme de los de La Bahía y la decimotercera en las Mayores, tras un pasó gris por las Medias Rojas de Boston de dos años.
El “Panda” volvió al terreno de juego el viernes tras casi seis meses desde que le realizaron la Tommy John; estuvo como designado, conectó e impulsó una rayita, demostrando el avance rápido que ha tenido tras pasar por el quirófano.
“Pensé que el del año pasado iba a ser mi último turno al bate. Estar aquí es emocionante para mí, así como poder disfrutar de este grupo, estar de vuelta con estos muchachos y tener la posibilidad para ayudar a los jugadores más jóvenes”, declaró al San Francisco Chronicle.
El manager Gabe Kapler también se mostró contento con el regreso del ambidiestro. “Trabajó durísimo en el receso entre temporadas. Llegó listo para hacer swing”, dijo.
Por su parte, Wilmer Flores llegó a California con la mentalidad de agregar otras armas a su repertorio. Todos saben lo que puede aportar a la defensiva, jugando cualquier posición del cuadro. Ahora, quiere ser un bateador de “poder” para así ayudar al equipo a conseguir resultados. “Siempre he sido un tipo que pone la pelota en juego pero este año buscaré golpear la pelota mucho más en el aire”, dijo el jugador que firmó por dos años con los Gigantes y que tiene 77 cuadrangulares en siete años de experiencia.




