La pregunta con la que encabezamos estas líneas comenzó a dar vueltas en nuestro imaginario apenas se inició la temporada pasada de grandes ligas. El 24 de julio en Houston, Justin Verlander abrió por los Astros ante los Marineros de Seattle.
Lanzó seis entradas, solo permitió tres imparables y ponchó a siete bateadores, dentro del mejor estilo que ha hecho de él uno de los mejores pitchers de su generación. En recompensa, fue el ganador. Solo que esa fue su única presentación de la campaña.
En las siguientes horas se presentaron molestias en su brazo de lanzar y decidió operarse. Una intervención que lo mantendrá apartado del juego, al menos hasta la campaña de 2022. Y es en este punto donde está el origen de esta columna.
No podemos concluir de una manera definitiva, pero todo indica que con Verlander se ha escapado la posibilidad de volver a ver –en un futuro no tan inmediato- a un pitcher alcanzar la cúspide de las 300 victorias en las grandes ligas. El de Verlander fue el triunfo 226 de su carrera, tope entre los lanzadores activos.
Su retornó está previsto para cuando haya cumplido 39 años de edad. Es decir, la ley de las probabilidades estaría en su contra en su posible empeño en aterrizar en la meseta de los 300 triunfos. Y ustedes se preguntarán, y no hay más candidatos a corto plazo. La respuesta es un contundente no.
Zack Greinke es quien sigue en la lista y “solo” acumula 208 victorias y cuenta con 36 años. La ley de las probabilidades también estaría en su contra. Para no ocupar más espacio, solo recordaremos que los tres siguientes lanzadores –Jon Lester, Clayton Kershaw y Max Scherzer- cuentan respectivamente con 193, 175 y 175 ganancias, y el más joven es Kershaw con 32 años.
Para más señas, de los siguientes diez lanzadores, el más joven ya cuenta con 30 años. Conclusión, tendrá que pasar más de un decenio para admirar de nuevo a un pitcher con tres centenas de triunfos. Son los tiempos que vivimos en la gran carpa.
Los últimos cuatro lanzadores en ingresar a la hermandad de los 300 triunfos fueron Roger Clemens, Greg Maddux, Randy Johnson y Tom Glavine. Los cuatro iniciaron su andar por las ligas mayores en las décadas de los 80 y los 90.
El último en retirarse fue Johnson en 2009 a los 46 años. Puede parecer exagerado, pero cabe una pregunta, ¿será que el próximo pitcher con 300 triunfos aún no ha nacido? Más allá de esa eventualidad, habría que convenir que tiene que ver con los tiempos que transcurren en el escenario de la gran carpa, marcados por las considerables cifras de dinero que obtienen los peloteros, convencidos de no pasar tanto tiempo en acción, cubiertas a largo plazo sus necesidades vitales.
Disfrutar con la familia, aprovechando la juventud con que se cuenta. Sin embargo, demos un vistazo a las condiciones indispensables para un pitcher que sueñe con 300 triunfos.




