UNO A UNO / Hanthony Coello: “Suramericano U-18 fue un punto de partida”

El baloncesto venezolano quiere crecer más. Inició un proyecto ambicioso de desarrollo para ponerse a la misma altura de las potencias suramericanas Brasil y Argentina en todas las categorías. La idea fundamental es asumir el concepto de baloncesto FIBA en todo el proceso de formación técnica de los equipos de la Federación Venezolana de Baloncesto. Para ello, el presidente de la entidad, Hanthony Coello, ha puesto en marcha al plan nacional del baloncesto que dio un gran paso con el reciente Campeonato Suramericano U-18 realizado en Parque Miranda, donde colocaron la primera piedra del nuevo edificio.  

-¿Cuál es la evaluación que hace de este campeonato en la materia organizativa?

Hay que verlo desde dos perspectivas. La primera es que realizamos el torneo en medio de circunstancias difíciles a nivel mundial por la pandemia. Fue un reto organizativo. Después de 15 años pudimos organizar un torneo de categoría formativa en nuestro país, y eso es muestra de la confianza internacional por Venezuela.

-¿Cumplieron con las expectativas del torneo?

-Ejecutamos a cabalidad todos los parámetros técnicos y organizativos que exige FIBA en un escenario, como el Parque Miranda, que con cada evento hemos ido modernizando. La propia presidenta de FIBA América, Carol Callan, afirmó que superamos los niveles organizativos. Su presencia fue un gran aval para el baloncesto de Venezuela. No es un dato menor que siendo estadounidense, ella haya venido a nuestro país en el contexto internacional en que nos encontramos. También pudimos desarrollar el campamento para árbitros y de jóvenes jugadores. Fueron tres eventos simultáneos organizados por la FIBA y llevados a cabo por la Federación Venezolana de Baloncesto.

-¿Cómo valora el quinto lugar de Venezuela?

-Aspirábamos a tener un cupo en el FIBA América, pero la pérdida contra Ecuador nos costó avanzar a las semifinales.  Sin embargo, terminamos con un balance positivo con 3 ganados y 2 perdidos. Mantenemos la posición número cinco del evento del sudamericano pasado que se celebró en Chile. Hay que incorporar en el análisis que tuvimos cuatro jugadores que lamentablemente no pudieron estar presentes. Tres de ellos por compromisos en el exterior y otro más, el base Kender Urbina, quien destacó en los juegos nacionales, y sufrió una lesión en los entrenamientos.

-¿Cuál es el respaldo que le van a dar a Urbina para su recuperación?

-Estamos con nuestro cuerpo médico atendiendo al jugador. Ahora que ha culminado el Campeonato Suramericano, vamos a dedicar mayor tiempo y los recursos que sean necesarios para recuperarlo. Estamos esperando a los informes médicos para saber cuál es la vía, si es operación o si es rehabilitación.

-¿Por qué no se cumplió con el objetivo de clasificar al FIBA América?

-Hicimos todo lo posible para llegar a la posición más alta, pero hay que mirar las circunstancias, sin ánimo de excusas. En el último año y medio de la categoría formativa no hubo actividad por tema de la pandemia. El año pasado fue cuando pudimos organizar los regionales sub-17. Este año participamos en los Juegos Nacionales que nos permitió realizar la escogencia para la selección. Para nosotros el Suramericano no es un punto de llegada, sino de partida para en el trabajo a largo plazo que nos hemos trazado en las categorías formativas.

-¿Qué le falló a Venezuela para cumplir con el propósito de clasificar?

-Creo que cada juego tiene como su análisis. El debut contra Chile era el primer partido internacional y hubo mucha ansiedad. Ganamos, pero sin la contundencia que queríamos. En los últimos minutos contra Ecuador, cometimos errores. Contra Argentina, los muchachos salieron consciente de lo que nos estamos jugando. Quedamos a una canasta del triunfo. Estoy seguro de que esa victoria contra Argentina nos hubiera moralizado muchísimo.

-¿Cuál es el plan de la FVB para seguir desarrollando el baloncesto en todas las categorías?

-Para nosotros el suramericano no es un punto de llegada, sino el punto de partida para el trabajo con la categoría formativa que nos obliga a consolidar en los próximos años una estructura sólida como las que tienen Brasil y Argentina, que son las referencias en nuestra región.

-¿Qué va a pasar con estos chamos que vimos en el U-18?

-Vamos para los Juegos Suramericanos Juveniles de Rosario, Argentina, en la modalidad de tres por tres masculino y femenino, porque no se juega cinco por cinco. De nuestras selecciones U-18 van a salir los representantes para esas competencias. La selección masculina regresa a su casa a descansar y luego iniciamos un trabajo de preparación de 25 días para ir a Rosario. También tenemos los Juegos Bolivarianos, donde varios de esto muchachos estarán participando. En lo individual se está diseñando un plan para trabajar el tema de la alimentación, el físico y el desarrollo técnico se su baloncesto para que sigan en la selección U-21 o den el salto al profesional, lo que ya será una decisión de ellos y de sus padres.

 -¿Cómo van a enfrentar el problema de la baja estatura de los jugadores venezolanos?

-Nosotros lanzamos el plan de altura en el 2020 y el primer trabajo que se hizo fue el de registro a través de las asociaciones para los chicos que van de los 12 a los 17 años hombres y mujeres. En el 2021 pasamos a verificar que la información era correcta. Tenemos los casos como el de Enrique Medina Roa (2,18) que está en Argentina; de Osman Guilarte en Puerto La Cruz que cuando lo registramos tenía 13 años y medía 1,99, hoy está a punto de cumplir 15 y mide 2,03. Igual ocurrió con el femenino con chicas de buena estatura que detectamos en Mérida y Caracas. Pero son chamos altos que no jugaban al baloncesto. Ahora viene otro trabajo de preparación física y técnica. Vamos a enlazarlo con el Ministerio de Educación para detectar en primer año de bachillerato quienes son los estudiantes que se proyectan, de acuerdo a las mediciones antropométricas, a ser personal altas y potenciales jugadores de baloncesto.   

-¿Hacia que zonas del país está pensado dirigir ese plan de altura?

-Este año nos enfocaremos en los territorios de Güiria, Barlovento y La Goajira que son zonas que científicamente está comprobado son habitadas por personas de buena estatura para el baloncesto. Con el registro, la alianza con el Ministerio de Educación, las asociaciones y clubes nos ayudará a detectar esos potenciales talentos. En Güiria, por ejemplo, tenemos un acuerdo con Luis Bethelmy, que tiene una fundación allá, para establecer una escuela permanente de desarrollo del baloncesto. Eso amerita trabajo, recursos, equipos y talento humano, compromiso y valores.

– ¿De dónde saldrán los recursos para respaldar este proyecto?

-Muchas de esas iniciativas las realizamos en alianza con los gobiernos locales para potenciar ese trabajo. Ese modelo de trabajo lo vamos a presentar a las alcaldías para que los institutos municipales de deporte nos ayuden. También están los recursos que nosotros estamos generando a través de la federación para esos programas. Por ejemplo, todo el proyecto de desarrollo que tenemos con el cuerpo técnico del profesor Fernando Duró es asumido por la Federación de Baloncesto. También hemos recibido el respaldo económico de gobernadores que les gusta la disciplina y se han sumado, como Miranda, Falcón y Anzoátegui, donde estamos recuperando une escenario emblemático para el baloncesto como La Caldera del Diablo de Puerto La Cruz.

 -¿Cómo van a pasar de la captación a la competencia permanente para desarrollar esos talentos?

-Para el segundo semestre de este año tenemos previsto iniciar la Superliga U-21 de julio a diciembre. También tenemos en planes el desarrollo de la Superliga Júnior. Queremos que 2022 sea el inicio de estos proyectos. El objetivo es que las categorías de desarrollo puedan funcionar todo el año en sus distintos niveles y fases, desde la municipal hasta la nacional. En la Superliga Júnior queremos que se juegue en las categorías U-15 y U-17. Eso lo vamos a discutir con todas las asociaciones en mayo.

-¿Cuál será el papel de los equipos venezolanos en el desarrollo de estos proyectos formativos?

-Uno de los requisitos que estamos exigiendo a los equipos que van a competir en la Superliga es que deben presentar su programa de desarrollo de las categorías formativas. Pero la participación en los torneos formativos no será exclusiva para los equipos de la Superliga Profesional. La Superliga Júnior estará abierta a todos los clubes que quieran presentarse. Si hay un club en una comunidad que quiera competir, puede hacerlo. Algunos equipos profesionales, de hecho, ya han planteado que se presentarán en alianza con esos clubes comunitarios. Lo más importante es trabajar para iniciar este proyecto y hacerlo para que crezcan.

-¿En cuánto tiempo proyecta la federación que se pueden consolidar estos planes?

-En unos cinco años queremos consolidar una liga de desarrollo como la tienen Brasil y Argentina, y que podamos tener una Superliga Júnior para desarrollar todas las categorías menores en sus diferentes edades.

-¿Qué va a pasar con la Superliga Profesional? ¿Cuándo se pone en marcha?

-Hay 21 equipos que manifestaron su intención de participar. La próxima semana realizaremos la penúltima reunión en la que se establecerán condiciones organizativas y deportivas. La idea es que la Superliga Profesional de Baloncesto nazca y se quede como el circuito profesional del país. Hay equipos como Marinos que quieren participar, pero mientras permanezcan sancionados por la FIBA no pueden competir. Nosotros le daremos un aval deportivo a las organizaciones que cumplan con los requisitos que se establezcan.

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