El Real Madrid, que no tuvo partido este fin de semana al aplazarse el clásico en el Camp Nou ante el Barcelona, completó el penúltimo entrenamiento previo al encuentro de mañana frente al Leganés, en el que los jugadores afinaron la puntería con la ausencia de nuevo del delantero galés, Gareth Bale.
El zurdo jugador británico volvió a ejercitarse en el interior de las instalaciones de la ciudad deportiva de Valdebebas y su reaparición sigue en el aire después de perderse los dos últimos partidos del conjunto blanco por los problemas en un gemelo sufridos durante su participación con la selección de su país.
El francés Zinedine Zidane, técnico madridista, ensayó, según informa el club, la definición y los remates a puerta, uno de los puntos flacos del equipo en determinados encuentros, como en el último en Son Moix, donde sufrió la primera derrota de la campaña liguera, lo que le hizo perder el liderato de la Liga.
Los lesionados de larga duración Nacho Fernández y Marco Asensio continúan con sus respectivos trabajos de recuperación.
James volvió al trabajo
El que sí pudo regresar fue el colombiano, James Rodríguez quien desde la semana pasada había estado haciendo trabajo diferenciado y había encendido las alarmas ante una posible molestia física que lo alejaría de la nómina de Zidane después del partido del fin de semana anterior ante el Mallorca, en el cual no tuvo un buen desempeño.
Ahora, el cuadro merengue buscará sumar tres puntos que le den la posibilidad de subir en la tabla de clasificación, puesto que al día de hoy de ubican en la casilla número seis.
EFE




