El Caracas máximo ganador del fútbol venezolano logró instalarse una vez más en una final después de nueve años, siendo esta ante su acérrimo rival el Deportivo Táchira, precisamente a quienes vencieron en esa última oportunidad que tuvieron por la lucha de un título en Venezuela.
Tras una larga espera, cambios de entrenadores, sistemas de juego, ida y vuelta de jugadores los avileños lograron aterrizar en la tierra prometida. Ahora deben luchar cabeza a cabeza con el atigrado por conquistar el Clausura.
Para esta consolidación los dirigidos por el estratega, Noel Sanvicente, necesitaron mucha eficacia en su juego. De los últimos diez cotejo antes de llegar a esta gran final solo perdieron dos, números que además le otorgaron un pasaje a la Copa Libertadores del 2020.
No dejar de luchar fue otro factor vital para los capitalinos, sumado a grandes actuaciones como la del arquero Alain Baroja en la ida ante el Deportivo Lara o la de Richard Celis en la vuelta fueron cruciales para validar el boleto a la final.
Toque de calidad
Uno de los más importante en cuanto aportar calidad es Celis quien desde que llegó del fútbol eslovaco se ha ganado un puesto en el once titular. Controla los hilos del juego y le da al Caracas una buena cuota ofensiva con 11 goles en el 2019.
Ante la sequía de los delanteros surgen héroes inesperado en este cuadro avileño, más que todo en la zona defensiva.
De las últimas seis dianas anotadas en esta Liguilla un total de cinco han sido convertidas por hombres de la última línea.
Los zagueros Colmenares, Quijada, Añor, Villanueva y Contreras han liderado el “ataque” rojo en los compromisos previos.
Ahora, la conquista del Clausura es vital para acabar con las sequía de títulos y luchar por una nueva estrella contra Estudiantes de Mérida.




