Hubo humo blanco en la temida reunión entre la Federación Venezolana de Fútbol y los clubes que obtuvieron el derecho deportivo de competir en la Copa Libertadores y Suramericana de 2020. La amenaza de quedar apeados del torneo si los equipos no cumplían con la Licencia de Clubes exigida por la Conmebol, quedó archivada para el próximo año por la FVF.
Durante el cónclave celebrado ayer en la sede capitalina de la FVF en Sabana Grande, el presidente de la entidad, Laureano González trajo la buena nueva que todos esperaban. “Aquellos equipos cuyos estadios no pasaron la prueba de la Licencia de Clubes, tienen la opción de inscribir otro cercano a su localidad hasta 150 kilómetros”, confirmó.
Así que los equipos que rasparon los requisitos para obtener la Licencia, como Carabobo (Libertadores) Llaneros de Guanare y Aragua (Suramericana), podrán disputar las copas internacionales en otros escenarios. En el caso de Carabobo, el estadio Misael Delgado está en proceso de recuperación y en enero próximo será objeto de otra visita. Si pasa la prueba, el granate jugaría la Copa en su estadio. Llaneros lo haría en el estadio La Carolina de Barinas, y Aragua lo haría en el Olímpico de la UCV.
El resto de los equipos: Caracas, Táchira, Estudiantes de Mérida (Libertadores), Mineros de Guayana y Zamora (Suramericana), competirán en sus respectivas canchas, pues cuenta con aval internacional.
El presidente de la FVF descartó la posibilidad de que otros equipos obtengan por vía administrativa algún boleto a las copas, tal como se especulaba con el Deportivo La Guaira que podría ocupar el puesto de Llaneros, porque según González “en las bases de competencia del Campeonato Venezolano no está estipulado la sustitución de cupos para aquellos equipos que no lo hayan adquirido por mérito deportivo”.
El sorteo para las copas se realizará el 17 de diciembre en Asunción, Paraguay, sin novedades en la escena nacional.




