La victoria de Francia en las semifinales de la Copa del Mundo puso fin a la brillante actuación de Marruecos. Pero los Leones del Atlas se han ganado el corazón de millones al ser «la gran sorpresa» de Qatar 2022.
«Han hecho un gran partido, pero la suerte no estuvo de nuestro lado. Plantamos cara a los campeones, es fabuloso», se reconfortaba Oussama Abdouh, un fanático de 35 años.
«Más allá de la Copa del Mundo, este equipo nos ha hecho soñar hasta el final y solo por eso me quito el sombrero», añadió.
En Rabat lejos de las explosiones de felicidad de precedentes éxitos del equipo marroquí, el fantástico torneo de los Leones del Atlas fue premiado con una salva de cláxones.
«La selección ha hecho milagros desde el inicio del Mundial. Ganar o perder importa poco para nosotros», comentaba antes del partido Rachid Sabbiq, en un mercado popular de Derb Sultan en Casablanca, la cuna del fútbol marroquí.
«¡Se han ganado el respeto y la admiración de todos los marroquíes y eso no tiene precio!», exclamaba el vendedor.
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En todo el país, en cada tienda se pueden encontrar productos relacionados con el equipo.
«No solo los Leones nos han hecho felices, sino que nos han permitido relanzar el negocio», se felicita Khalid Alaoui, vestido con los colores de la bandera.
«Las camisetas se venden fácilmente desde la victoria contra Bélgica» en la primera fase, que significó la clasificación para los cruces, donde los marroquíes derrotaron a España en octavos y a Portugal en cuartos.
Touria Matrougui desafió al frío y la lluvia para acercarse a Derb Sultan y comprar el uniforme del equipo a sus cuatro sobrinos.
«Han levantado muy alto la bandera marroquí y solo por eso nunca se lo agradeceremos lo suficiente», dice con orgullo esta mujer en la cincuentena.
Fiebre africana
La gesta de los marroquíes ha provocado una fiebre que se ha extendido por toda África y por el mundo árabe.
«Marruecos ha hecho que todo el continente se haya sentido orgulloso. He seguido el recorrido de este equipo como si fuera el de mi propio país», confiesa Sidibey Zoumana, un marfileño residente en el país norteafricano desde 2018.
De Rabat a Gaza, pasando por Dakar, el fervor popular ha acompañado la epopeya de los hombres de Walid Regragui.
«Los Leones del Atlas han dado visibilidad a nuestro país, también simpatía. Han demostrado que un país africano puede llegar lejos, ser competitivo», destaca tras la derrota Said Mouhssine, de 48 años.
AFP




