Cuando el entrenador José Francisco “Kikito” D’Angelo anunció a inicios del 2019, su despedida del patio de La Rinonada, los más apasionados quedaron perplejos, ya que con la caballada “azul” que poseía para enero, podría asegurar otros Casquillos de Oro, luego de ser el segundo por varios años tras Juan Carlos Ávila.
“Kikito” se despidió por “la puerta grande” y el destino a futuro tenía planes para otras figuras.
Y allí llegó Reynaldo Yánez, una joven promesa del entrenamiento, hijo de la leyenda viviente del lente fotográfico, como es Jorge “El Zaino” Yánez.
Y no perdió su tiempo. Yánez enseñó que está hecho para grandes cosas. Pues, a pesar de que coronó la campaña 2019 como vencedor por carreras ganadas con un total de 83 victorias, dejo entrever su calidad, sobre todo en la magnífica condición en que presenta a los caballos aptos para las carreras públicas.
Con una estampa enorme, un pelo brillante; dice mucho de la forma y el trabajo que está haciendo Rey Yánez con su caballada.
Hablan Los Números
El joven profesional Yánez cosechó 83 victorias y 12 pruebas de corte clásico, teniendo a su mejor referente al doble coronado Gran Omero (Caballo del Año 2019), animal que llegó segundo en el Clásico del Caribe, y que se quedó haciendo campaña en Gulfstream Park.
Yánez indicó: “Fue una temporada llena de éxitos, mis aspiraciones es seguir logrando triunfos este 2020”.
Yánez tuvo 254 actuaciones con 44 caballos activos y logró ceñirse 83 lauros, teniendo una alta efectividad según enseñan estos números.
Además obtuvo 50 segundos, 42 terceros, 26 cuartos lugares y 24 quintas posiciones; teniendo apenas 27 no figuraciones, lo cual habla en sí, de la alta proporción de sus ejemplares en el marcador.
Obtuvo una cifra de 909.079.401,75 bolívares soberanos en sumas ganadas para los propietarios.




