La escogencia de los toleteros José Abreu y Freddie Freeman como “Más Valioso” en la Americana y la Nacional en la temporada de 2020, fue la sexta consecutiva sin que un lanzador se haya hecho merecedor del galardón. No tendría que calificarse como un hecho excepcional.
Pudiera concluirse que en ese período ningún pitcher acumuló méritos suficientes para obtener el premio. Sin embargo, lo destacamos porque existe una corriente que estima que los lanzadores no merecerían el “Más Valioso” por su “breve” participación en la campaña, comparada con la actuación del resto de los miembros del equipo. Que para los lanzadores existe el “Cy Young”. Todo un contra sentido.
En principio, los lanzadores forman parte de los equipos. En un supuesto negado, habría que crear una reglamentación que los excluya de la votación. Asimismo, ¿no se estima desde tiempos inmemoriales, que la clave del éxito de todo conjunto, se halla en directa proporción a la calidad de su cuerpo de pitcheo? Cómo entonces no otorgarles una considerable cuota de importancia a su desempeño.
El listado de lanzadores electos como “Más Valioso” de la temporada es mucho más extenso de lo que se pueda pensar.
Paradójicamente, cuando en 1931 se entregó el trofeo por vez primera, uno de los elegidos fue un lanzador: Lefty Grove en la Liga Americana. Luego han sido escogidos, Carl Hubbell con los Gigantes en 1933 y 1936, y Dizzy Dean con los Cardenales en 1934, en la Nacional.
Bucky Walters con los Rojos en 1939 y Mort Cooper con los Cardenales en 1942 en la Nacional. Spud Chandler en 1943 con los Yanquis y Hal Newhouser con los Tigres en 1944 y 1945, en la Americana. Jim Konstanty con los Filis en 1950 en la Nacional y Bobby Shantz con los Atléticos en 1952 en la Americana.
Con los Dodgers, Don Newcombe en 1956 y Sandy Koufax en 1963, en la Nacional. Bob Gibson con los Cardenales en la Nacional y Dennis McLain con los Tigres en la Americana, en 1968. Vida Blue con los Atléticos en la Americana en 1971. Rollie Fingers con los Cerveceros en 1981 y Guillermo Hernández con los Tigres en 1984, en la Americana.
Roger Clemens en 1986 con los Medias Rojas y Dennis Eckersley con los Atléticos en 1992 en la Americana. Justin Verlander en 2011 con los Tigres en la Americana y Clayton Kershaw con los Dodgers en 2014 en la Nacional.
Otro dato que no pasa desapercibido. Con las excepciones de Newhouser en 1944, de Shantz en 1952 y de Fingers en 1981, todos los lanzadores escogidos, formaron parte de equipos campeones en su liga, o en el peor de los casos, llegaron hasta la post temporada. ¿Pueden o no los pitchers ser el “Más Valioso” de la campaña?




