Las reglas de la ilustre corporación de Cooperstown no permiten que disfrutemos por anticipado de semejante acontecimiento, pero no cabe la menor duda, de que los “Novato del Año” de la temporada 2001, llegarán en su momento al Salón de la Fama de las grandes ligas. Ellos son, el jardinero japonés Ichiro Suzuki y el primera base dominicano Albert Pujols. Suzuki se retiró en 2019 e ingresará en la lista de aspirantes a la inmortalidad en 2025, mientras Pujols se encuentra activo y ha asomado la posibilidad de que esta sea su última campaña en las ligas. Todo a su alrededor sugiere, que así ocurrirá. Llegará a Cooperstown en 2027.
Y por qué nos ocupamos hoy de tan insignes bateadores. De lo que a simple vista será un hecho esperado dada la trayectoria de ambos en la gran carpa. Porque en la historia del galardón anual que comenzó en 1956, solo tres veces los ganadores en un mismo año han conseguido un espacio en el pabellón de los inmortales. Pero de eso escribiremos más adelante.
Lo acontecido con Suzuki y Pujols a partir de 2001 es un suceso que no podemos calificar de irrepetible, lo que no es más que un atrevido riesgo afirmarlo. Pero cómo cuesta imaginar que volvamos a ver algo similar, dadas sus características y lo ocurrido en el terreno de juego. Ese año, Suzuki se estrenó en la gran carpa con los Marineros de Seattle, y Pujols con los Cardenales de San Luis. Ciertamente eran la clase de jugadores, que por sus antecedentes y su manifiesto talento, en condiciones normales difícilmente podían fallar. Solo que nadie es capaz de prever el futuro.
Con sus 27 años, el guardabosque se proclamó líder bate de la Liga Americana con un promedio de .350 puntos, entretanto también comandaba el circuito con 242 imparables, 56 bases robadas y 692 turnos al bate en 157 de los 162 encuentros de los Marineros. También recibió el “Guante de Oro” y fue elegido como el “Más Valioso”. Aquí nos detendremos para una aclaratoria. Sin ánimo de restar méritos, se recuerda que el toletero zurdo llegó a las grandes ligas con una experiencia de cerca de una década en el beisbol de su país. Sin embargo, las grandes ligas son las grandes ligas. Ningún otro circuito en el mundo cuenta con su nivel competitivo. Suzuki fue escogido “Novato del Año” con 99 % de los votos.
Pujols llegó a las ligas mayores con 21 años y en la campaña de 2001 estuvo en acción en 161 de los 162 encuentros de los Cardenales. No obtuvo un solo liderato individual, pero cómo restar brillo a una actuación que incluyó un promedio en bateo de .329 puntos con 37 jonrones, 130 carreras empujadas, 112 anotadas y 47 dobles.
Fue cuarto en la votación para el “Más Valioso” de la Nacional con el 50 % de los votos detrás de Barry Bonds, Sammy Sosa y Luis González. El toletero derecho fue señalado como “Novato del Año” con el 100 % de los votos.
Los otros seis privilegiados que terminaron en Cooperstown
Los “Novato del Año” en una temporada que finalizaron su ruta en el Salón de la Fama se remonta a 1956, primer año de la creación del galardón. En la Nacional el jardinero Frank Robinson, con los Rojos.En la Americana fue escogido Luis Aparicio, torpedero de los Medias Blancas. Robinson pasó el umbral de Cooperstown en 1982 y Aparicio en 1984.
El siguiente dueto en 1967. El lanzador Tom Seaver con los Mets en la Nacional, y el toletero Rod Carew en la Americana con los Mellizos. Seaver llegó al pabellón en 1992 y Carew en 1991.
El ciclo termina en 1977. El inicialista Eddie Murray con los Orioles en la Americana y el outfielder Andre Dawson con los Expos en la Nacional. Murray fue inmortalizado en 2003 y Dawson en 2010.
EN TIPS
Lo acontecido antes de 1956
Hay otros debutantes notables en un mismo año, no escogidos como “Novato del Año” en su liga. Como pasó en 1951 con los jonroneros Willie Mays en la Liga Nacional y Mickey Mantle en la Americana, en 1982 con el campocorto Cal Ripken en la Americana y el camarero Ryne Sandberg en la Nacional.
¿Se repetirá esta historia singular?
¿Quiénes seguirán la huella de Suzuki y Pujols? Podemos concluir que los candidatos aún están en acción. ¿Por qué no los jardineros Mike Trout en la Americana y Bryce Harper en la Nacional de 2012, o los de 2018, los outfielders Ronald Acuña en la Nacional y Shohei Ohtani en la Americana?




