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No es mucho lo que las Ligas Negras pudieran interesar a las nuevas generaciones de aficionados. Una actitud comprensible. Desaparecieron a principio de la década de los años 50, y cuando Jackie Robinson se convirtió en el primer afro descendiente en jugar en las grandes ligas, en 1947 con los Dodgers de Brooklyn, la atención por la barrera racial comenzó a languidecer.

Pero como siempre no falta quien esté cautivado por el tema, hoy vamos a ofrecerles algunos hitos.

¿Sabían que el jardinero Larry Doby fue el primer afro descendiente en actuar en la Liga Americana? Tres meses después de la llegada de Robinson, el 5 de julio de 1947, Doby se estrenó con los Indios de Cleveland. Actuó en 29 desafíos, pero estuvo en combate por otras dieciséis campañas con los Medias Blancas de Chicago y los Tigres de Detroit.

En 1948 y 1954 contribuyó al triunfo de los Indios, encabezando a la Americana en esta última campaña con 32 jonrones y 126 carreras empujadas. Bateador zurdo, al retirarse en 1959 a los 35 años, tenía un promedio ofensivo de .287 con 273 jonrones y 1094 carreras empujadas. Apareció en nueve Juegos de Estrellas y llegó al Salón de la Fama en 1998.

¿Sabían que los Medias Rojas de Boston fue el último equipo de las ligas mayores en contar con un afro descendiente? En 1959, los Medias Rojas firmaron al infielder Pumpsie Green, de 26 años de edad. En esa primera campaña estuvo en acción en 50 juegos mientras bateaba para .233. Green estuvo en las mayores hasta 1963, cerrando su aparición en la gran carpa con los Mets de Nueva York. De por vida conectó para .246 en 344 encuentros.

¿Sabían que Dan Bankhead fue el primer pitcher afro descendiente en lanzar en las grandes ligas? En 1947 con los Dodgers de Brooklyn. Solo lanzó en cuatro encuentros, todos como relevista. Un derecho, no tuvo decisiones con efectividad de 6.52 en 10 actos. Volvió a la gran carpa en 1950 y 1951 y se despidió con 9 triunfos y 5 derrotas.

Cuando Peter O´Malley decidió dar cabida a un afro descendiente en su equipo, encomendó a los caza talentos de los Dodgers que encontraran al candidato ideal para romper la barrera. Como se sabe, el escogido fue el infielder Jackie Robinson, pero en la lista de los scouts el número uno era el campocorto cubano Silvio García, de 31 años.

Descrito como el mejor y más completo en las Ligas Negras para ese momento, García mentalmente no parecía estar preparado para soportar los improperios y terminaría ascendiendo a las tribunas para fajarse a golpes con quienes lo insultaran. En 1946 y 1947 con los Cubanos de Nueva York, bateó para .311 y .335 y tomó parte en el Juego de Estrellas.

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