El atletismo se prepara para sudar en las altas temperaturas y la elevada humedad de Doha, donde mañana comienza la decimoséptima edición del Mundial, la primera desde la retirada de Usain Bolt.
Desde que Bolt terminara cojeando su última carrera mundialista, la de los relevos de 4×100 metros, el atletismo no deja de pensar en qué figura mediática puede seguir los pasos del jamaiquino, con los velocistas estadounidenses Noah Lyles y Christian Coleman como principales aspirantes a ser la estrella de esta edición.
Pero más allá de la batalla en la pista o en el asfalto, el Mundial de Doha-2019 es una cita especialmente atípica, por las condiciones particulares que presenta un evento de este tipo en Catar, un pequeño pero riquísimo emirato del Golfo, que será sede en 2022 del Mundial de fútbol.
Las altas temperaturas han obligado a desplazar el Mundial de atletismo de sus fechas habituales, tradicionalmente en el mes de agosto, y a tomar medidas especiales para combatir la dureza del termómetro, que en esta época del año puede llegar a rondar los 40 grados centígrados, con tasas de humedad de un 85% aproximadamente.
Todo ello en un atletismo que durante años tuvo a Bolt como locomotora y que desde la retirada del ‘Rayo’ busca un sucesor casi desesperadamente.
Muchos miran para esa responsabilidad a Noah Lyles, el genial velocista estadounidense que con 22 años es el gran favorito de los 200 metros.
Lyles no estará en los 100 metros. Su ausencia deja el camino más despejado en los 100 metros a su compatriota Christian Coleman (23 años), el hombre más rápido de 2019 en la prueba reina (9.81, por los 9.86 de Lyles) y vigente subcampeón mundial.
Venezuela tendrá a seis representantes encabezados por la triplista Yulimar Rojas, quien buscará superar el récord mundial de 15,50 metros. Los otros son Robeilys Peinado, Lucirio Garrido, Génesis Romero, Ahymara Espinoza y Georni Jaramillo.




