El reciente proceso electoral realizado el pasado sábado por la Federación Venezolana de Tenis para legitimar a sus autoridades está siendo cuestionado por un grupo de dirigentes, entrenadores y atletas que introdujeron una impugnación ante el Instituto Nacional de Deporte, el Comité Olímpico Venezolano, el Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio Público por considerar que las elecciones fueron “írritas”.
César Marquina, actual Secretario General de la FVT, y Ricardo Gaete, entrenador, formularon ayer una serie de denuncias sobre el proceso electoral, en el que Luis Contreras fue ratificado en el cargo de presidente de la Junta Directiva de la entidad.
“Estas elecciones son fraudulentas, porque violan la providencia administrativa emitida por el Ministerio del Deporte, el 9 de agosto de 2019, en la cual se instaba a la FVF a realizar una Asamblea General para que reformara sus estatutos y los adecuara a la actual Ley del Deporte”, detalló Marquina, doctor en Ciencias del Deporte, cuya impugnación cuenta con el respaldo de Harold Castillo, destacado doblista de Venezuela en Copa Davis, y de Ricardo Rodríguez, raqueta número 1 del país.
“No puede haber unas elecciones en la FVT, cuando de 25 asociaciones apenas dos, Miranda y Aragua, cuentas con registros legales. Además, no se cumplió con el proceso de organizar las Comisiones Nacionales de Atletas, Árbitros y Entrenadores en cada Asociación para que estos eligieran a sus representantes, que fueron designados a dedo”, añadió Gaete, quien denunció además que Conteras no puede ser elegido en ninguna plancha, porque tiene rendiciones de cuentas pendientes como expresidente de la FVT. “No se sabe cómo se administra el Centro Nacional de Tenis de Santa Rosa de Lima y tampoco a rendido cuentas de los recursos en divisas que otorgó la Federación Internacional de Tenis por concepto de la Copa Davis y ayudas a los atletas”.
Marquina también cuestionó que el Comité Olímpico Venezolano avalara “estas elecciones fraudulentas, porque el IND es el único que tiene competencia para reconocer legalmente a las entidades deportivas”.




