Superada la amenaza de la polución, la lluvia irrumpió ayer con fuerza en la primera jornada del Abierto de Australia, con 32 partidos aplazados, en un arranque en el que las leyendas Serena Williams, Roger Federer y Novak Djokovic sellaron el pase a la segunda ronda.
El tenis continuó en las tres principales pistas del Melbourne Park, que están dotadas de un techo retráctil, por lo que las estrellas completaron sus duelos. Federer venció con gran autoridad al estadounidense Steve Johnson por 6-3, 6-2 y 6-2.
“Me sentí muy bien. Entrené muy duro, como siempre lo hago, y afortunadamente no tuve ninguna lesión ni problemas”, dijo el suizo de 38 años, en busca de su 21º título de Grand Slam.
Más problemas tuvo el defensor del título Djokovic ante el alemán Jan-Lennard Struff (37º), al que batió por 7-6 (7/5), 2-6, 6-2 y 6-1.
“Jugué bien en el segundo set pero en el tercero él le dio la vuelta a la situación y hay que felicitarle, es un gran luchador”, señaló el serbio, que aspira a mejorar su récord de ocho títulos en Melbourne. Fue su 900º victoria en el circuito ATP.
Entre los candidatos al título, el semifinalista del año pasado Stefanos Tsitsipas, sexto de la ATP, batió con rotundidad al italiano Salvatore Caruso (95º) por 6-0, 6-2 y 6-3.
En femenino, Serena Williams aplastó a la adolescente rusa Anastasia Potapova por 6-0 y 6-3 en apenas 58 minutos. La japonesa Naomi Osaka vapuleó a la checa Marie Bouzkova por 6-2 y 6-4. La hispano venezolana Garbiñe Muguruza debuta hoy ante la estadounidense Shelby Rogers.
AFP




