A una semana de la esperada revancha entre Andy Ruiz y Anthony Joshua del próximo sábado en la Diriyah Arena de Arabia Saudita, el tema del peso ha empezado a cobrar relevancia, ya que tanto el campeón como el retador han prometido estar más ligeros, en espera de ejecutar mucho mejor sus estrategias en busca de la victoria.
Con marca de 33-1 y 22 nocauts, Ruiz expondrá por primera ocasión las fajas de peso pesado de la Asociación Mundial de Boxeo, Federación Internacional de Boxeo y Organización Mundial de Boxeo que ganó ante Joshua (22-1, 21 KO) el pasado primero de junio en Nueva York.
Para la primera batalla Ruiz detuvo la balanza en 268 libras, 19 por encima de su peso más bajo y 30 libras menos que su máximo en el boxeo, mientras que Joshua registró 247.7 libras, su sexto peso más alto en 23 combates profesionales.
Si bien no se ha establecido una meta, Joshua luce más esbelto para esta pelea. “He bajado de peso para mejorar mi boxeo y estar listo para pelear los 12 rounds”, dijo el excampeón. “No sé si con ese peso pueda soportar mi pegada”, respondió Ruiz al respecto.
De acuerdo con lo dicho a DAZN, Ruiz bajaría de las 268 a las 260 libras, o un poco menos, para este combate, lo cual, aseguró, no afectará su pegada y sí le permitirá incrementar su velocidad en el ring. Sin embargo, el tema del peso no es algo que vaya a presionar al equipo.
“Andy va a subir en el peso que se sienta cómodo, es evidente que va a rebajar porque habrá trabajado 12 semanas para esta pelea en específico, pero no nos ponemos una cifra en mente, es simplemente lo que pese y donde se sienta bien para ejecutar todo lo que trabajamos”, dijo Manny Robles, entrenador de Ruiz.




