viernes, junio 14, 2024
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Morgan, Davis y Henderson precedieron a Acuña Jr.

Este trío puso marca en jonrones y bases robadas antes de la hazaña del criollo

La campaña que vive Ronald Acuña Jr. en este 2023 con los Bravos de Atlanta quedará como una de las más impresionantes de las Grandes Ligas en tiempos recientes y prueba de ello son los 32 cuadrangulares conectados junto a las 63 bases robadas tras 135 juegos (que además es parte de un selecto grupo de peloteros que han disputados todos sus encuentros desde el arranque hasta ayer junto a figuras como las de Freddie Freeman, Matt Olson, Juan Soto o Eugenio Suárez).

Gracias a la notable condición física que lo ha acompañado a lo largo de los seis meses de competición regular (incluyendo este que cierra dicha etapa previa a los playoffs de octubre), el nativo de La Sabana puede estar más que encaminado a firmar unos números individuales que pocos con su talento alcanzaron en el pasado y que lo afianzan como firme candidato al premio del Más Valioso en la Liga Nacional.

Sin embargo, durante las décadas finales del siglo XX los nombres de Joe Morgan, Rickey Henderson y Eric Davis dieron de qué hablar en los dos rubros que domina con total categoría el litoralense, dejando claro que su trabajo en el terreno brilló en lo más alto.

El “General” de Cincinnati

Luego de debutar con los desaparecidos Colts.45s de Houston (antecesores de los Astros) y permanecer ahí sus primeros siete años de carrera en ese club, Joe Leonard Morgan se une a los Rojos de Cincinnati en 1972 y en esas ocho zafras que defendió los colores del cuadro de Ohio, se ganó el cariño de la afición por la entrega y el liderazgo que mostró, con lo cual le apodaron el “Pequeño General”. Integrante del Salón de la Fama en Cooperstown desde 1990 y tres años antes en el de los Rojos, Morgan logró par de temporadas similares a la que lleva Acuña Jr. en el renglón de HR y BR.

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En la de 1973, el oriundo de Bonham (Texas) sonó 26 bambinazos y se estafó 67 almohadillas, mientras que en 1976, fueron 27 batazos de cuatro esquinas con 60 bases sin ser sorprendidos al robarlas. Aunque también jugó con Gigantes, Filis y Atléticos, en 22 años de activo dio 268 HR y sumó 689 BR que le facilitaron entrar al templo de los inmortales del beisbol estadounidense.

Morgan falleció el 11 de octubre de 2020, pero siempre será ejemplo a seguir por las futuras generaciones de jugadores que quieren ser las próximas estrellas de la MLB.

El mejor estafador de todos

Rickey Nelson Henley Henderson arribó a este deporte en 1979 de la mano de los Atléticos de Oakland y en su primera etapa de seis campañas demostró esa capacidad de volar como todo un cohete al momento de embasarse. Sin embargo, alcanzó lo realizado por Joe Morgan pero en Nueva York y amparado por los Yanquis.

Dos campañas en la Gran Manzana donde el veloz jardinero izquierdo enmudeció las gradas del Yankee Stadium cuando ponía el acelerador en sus pies pasar ir más allá de la inicial. En la de 1985, Henderson disparó 28 jonrones y se robó 87 bases en la ronda regular, pero para la del año siguiente redujo la cifra de cañonazos (24) al igual que la de almohadillas (65). Y la tercera que hizo más de 20 HR y 30 BR fue con Oakland (regresó al cuadro californiano en 1994 y ahí tuvo su segunda etapa de siete años) concretó 28 HR y 65 BR en 1990.

Después de retirarse de la pelota, el nativo de Chicago (Illinois) tiene en propiedad absoluta la marca de todos los tiempos en bases robadas con 1.406 y será casi que imposible que aparezca alguien que se atreva a romper el récord.

Una clara amenaza en home

Eric Davis (nacido en Los Ángeles) permaneció nueve años en Cincinnati y durante ese período, el polifacético outfielder ponía nerviosos más de una vez a los pitchers rivales a los que confrontó en su carrera de 17 años.

En par de ocasiones, Davis emuló a los dos personajes antes mencionados en este escrito: 1986 (27 HR, 80 BR) y 1987 (37 HR, 50 BR).
El espigado atleta se marchó del beisbol en 2001, pero dejó un legado importante que es recordado aún por el aficionado.

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