Tripleplay | Los fanáticos no se pueden quejar

La posibilidad de una huelga de peloteros para la próxima temporada de grandes ligas, nos ha puesto a escribir sobre el tema. O mejor dicho, sobre la frustración que embarga a los aficionados cuando algo así está por ocurrir.

Como han señalado los medios, los peloteros y los dueños de equipo de las grandes ligas conversas desde mediados de año, pero al no haber acuerdo hasta los momentos, el 1° de diciembre pudiera estallar un paro laboral, el octavo entre 1972 y 1995.

Han sido de diferente intensidad, pero en todo caso, siempre han concluido en decepción para los fanáticos que esperan se efectúen cada uno de los encuentros pautados, desde la jornada inaugural, hasta el desafío de donde emergerá el campeón de la temporada.

Para ilustrar la columna anterior, recordé dos campañas suspendidas que nos desconsolaron en nuestros días de aficionado a tiempo completo. Es decir, sin el prejuicio y las obligaciones contraídas como periodista. Lo que en modo alguno significa, que nuestros colegas tienen que pasar por el mismo calvario.

El primero fue el paro de 1972 en las mayores y del cual ya escribimos, y el otro en la temporada 1973-1974 en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

Si bien el conflicto gremial era similar al de las mayores –mejora de las condiciones laborales- las interioridades en el circuito venezolano eran muy diferentes. Por ejemplo, nunca se ha beneficiado con la agencia libre y el arbitraje.

El torneo completó su primera fase, pero inesperadamente vimos cancelados los playoff, cuando la Asociación de Peloteros que dirigía Dionisio Acosta ordenó a sus miembros no participar, cuando los equipos no aceptaron compartir con la asociación el dinero obtenido de los derechos de transmisión de la radio y la televisión. El resultado no pudo ser más decepcionante para los aficionados.

El torneo quedó sin campeón y Venezuela no asistió a la Serie del Caribe, celebrada en Hermosillo, México. Asimismo una de las exhibiciones ofensivas más sobresalientes del circuito, no perdió vigencia pero sí lustre al quedar “olvidada” en medio de lo ocurrido. Fue la campaña del toletero Pete Koegel con el Caracas. Comandó la liga con 18 jonrones, 65 carreras empujadas, 49 anotadas y 19 dobles, mientras bateaba para .350.

Desde que la liga abrió sus puertas en 1946, solo tres de los 76 torneos inauguradas no terminaron. Las de 1959-1960 y 1973-1974 por discrepancias económicas entre los peloteros y los equipos, y la temporada 2002-2003 por la situación política que afectaba al país en esa ocasión.

No obstante, los aficionados locales, por ahora, parecen dormir tranquilos con el 2021-2022 en su apogeo.

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