En la pelota | Inmensa ruina es la Ciudad Deportiva Roberto Clemente

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Eso es el inmenso cadáver, insepulto y cubierto de maleza, envuelto en matorrales tan altos como de dos metros, de una amiga que fue hermosa, alegre, dicharachera, graciosa y hospitalaria, la Ciudad Deportiva Roberto Clemente. En Carolina, Puerto Rico, ocupaba tan extenso terreno, como el necesario para 10 estadios de beisbol.

Costó dos millones 200 mil dólares, entre 1973 y 1974, para aparecer con cuatro campos para beisbol, uno para fútbol americano, dos para fútbol soccer, pista de atletismo, canchas de tennis, basquetbol y volibol, piscinas, áreas para fiestas, sanitarios, filtros de agua para beber y un museo que exhibía objetos de Roberto.

La idea era rendir homenaje a Clemente y su interesante vida, y poner a disposición del pueblo espacios e instalaciones deportivas públicas.

Clemente debe estar retorciéndose en el fondo del océano, porque convertir en ruinas la obra tomó menos tiempo que construírla, y parece imposible darle nueva vida.

El Gobierno donó el enorme terreno, los Piratas han aportado millones de dólares para la construcción y el mantenimiento, se han hecho colectas públicas e internacionales, rifas, verbenas, con la oferta de invertir en la obra. Nada ocurre.

Vera, la viuda de Clemente, murió el 16 de noviembre de 2019, los tres hijos de ellos no aparecen, nadie sabe dónde está el dinero obtenido para el mantenimiento y los politiqueros abusan de las mentiras.

Como Sergio Esteves, del Partido Nuevo Progresista, quien propuso “un proyecto de Alianza Público-Privada, con el objetivo de reconstruir, rehabilitar y desarrollar la Ciudad Deportiva Roberto Clemente”. Resultado…: Cero.

Otro politiquero, tan mentiroso como descarado, Alejandro García Padilla, quien era gobernador el dos de julio de 2013, dijo en esa fecha…:

“Hoy es un día de mucha alegría. Por tres años la Ciudad Deportiva Roberto Clemente estuvo cerrada. Y hace tres años se le retiraron los fondos que le ayudaban, pero hoy estamos aquí para honrar con acciones la memoria de uno de los hijos predilectos del pueblo. Podemos presentar al mundo un gigante en el beisbol y un gigante en la vida pública”. Resultado…: Cero.

Para este trabajo cooperó mi hijo Juancito, quien fue a Carolina para ver las ruinas y tomar algunas fotos. Igualmente utilicé google, donde hay muy buena información y tremendo material gráfico. Gracias por la ayuda.

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