lunes, diciembre 5, 2022
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“Llegué a un equipo muy unido y en la pelea”

Asdrúbal Cabrera se ha convertido en un trotamundos en el beisbol de las Grandes Ligas, gracias a su basta experiencia en el máximo nivel de la pelota americana y su notable presencia en juegos de postemporada.

Desde su estreno en la MLB, en 2007, este venezolano de 35 años, ha desarrollado una capacidad inigualable para ser una pieza muy valiosa en cualquier organización que defienda.

Este año le tocó a los Rojos de Cincinnati, quienes se hicieron de sus servicios durante el fin de semana, con el fin de aumentar sus posibilidades para la fiesta de octubre y así brindarle a este criollo otra oportunidad de jugar en la postemporada.

“Personalmente siempre me alegro que los equipos me busquen”, destacó el veterano infielder a El Extrabase. “Cuando eso pasa es porque las organizaciones confían en que puedo ayudarlos a ganar. A nadie le gusta perder, pero yo me enfoco en eso. En ganar y en hacer las pequeñas cosas para llevar al equipo adelante”, afirmó.

Y es que en los últimos cuatro años, Cabrera le ha tocado dejar la maleta lista, pues ha defendido cinco camisetas en la búsqueda de la gloria y fue en 2019 cuando la consiguió, al coronarse campeón con el conjunto de Nacionales de Washington.

Mucha experiencia

Quince años de servicio cuenta Asdrúbal Cabrera en su hoja de vida en las Grandes Ligas. Desde 2007 ha sido uno de los venezolanos más consistentes, al punto de convertirse en un auténtico camaleón, pues dentro ese período ha defendido los colores de Indios, Nacionales (2 veces), Rays, Mets, Filis, Rangers, Cascabeles y ahora Rojos.

“Estoy bastante contento con mi carrera. He sido un pelotero bendecido por Dios”, resaltó el criollo. “Ahora estoy disfrutando esta etapa. Llegué a un equipo muy unido y alegre. Con ganas de pelear sin importar lo demás”.

Ahora bien, pensar en los Rojos de Cincinnati es pensar en David Concepción e inmediatamente en el dorsal 13, por lo que Asdrúbal Cabrera debió cambiar su número, pero de igual manera mantener ese compromiso con la divisa.

“Cuando vi que el destino era Cincinnati, de inmediato me olvidé del número 13, Usaré un número diferente, pero eso no hace al pelotero y estoy comprometido con el equipo”.

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