lunes, agosto 8, 2022
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Miguel Cabrera: El joven que se convirtió en leyenda

Disfruta de una nueva entrega de "Cuenta completa" por Víctor Boccone

Dicen que cuando Miguel Cabrera nació, los dioses del beisbol sonrieron. Al propio estilo de la mitología griega, el nuevo “Hércules” había llegado a la tierra, específicamente al sector de La Pedrera en Maracay, estado Aragua.

Sin querer queriendo, Doña Gregoria Torres tenía en su casa a un hijo prodigio que desde muy pequeño llevaba un bate y un guante debajo del brazo. “Miguel en vez de jugar con carritos, lo hacía con un bate y pelotas de papel…”, comentó una vez su padre, José Miguel Torres.

Los años pasaron y ese muchacho que creció en los diamantes de pelota en los alrededores de su casa se convirtió en un adolescente y desde entonces mostraba más que destreza en el beisbol. Tanto así que enamoró a más de un cazatalentos a sus 16 años; cuando terminó decantándose por los Marlins de Florida, de la mano de Miguel Ángel García, scout de la organización para ese entonces, en 1998.

Solo cinco años pasaron para que ‘Miguelito’, como era conocido por todos en Maracay, se estrenase en el mejor beisbol del mundo. Un 20 de junio de 2003 fue el día en que sus páginas doradas comenzaron a escribirse con aquel cuadrangular que puso punto y final al encuentro frente a Mantarrayas de Tampa Bay y ver a este joven venezolano recorriendo por primera vez un diamante de Grandes Ligas.

Por algún lado en el Universo, los dioses del beisbol continuaron escribiendo esta carrera poética, en la que el aragüeño no ha parado de asombrar, incluso a las llamadas leyendas de otrora en este deporte.

Sería mezquino buscar una sola palabra para definir lo que ha sido la carrera de Miguel Cabrera en las Mayores; incluso con ese pasaje oscuro que lo acompañó a principios de la década pasada y con la garra de un campeón pudo superar y así encaminarse hacia la senda de los ganadores.

2012 quedará como un punto y aparte para los amantes del beisbol y, entre ellos me incluyo. Ver a Miguel Cabrera levantar la Triple Corona de Bateo es algo que jamás se podrá olvidar; por tratarse de ser el primer jugador Latino y VENEZOLANO en lograrlo.

Sin embargo, lo vivido el pasado sábado 23 de abril fue un episodio que cualquier venezolano, aun no siendo aficionado al beisbol, deberá agradecer por verlo en vida.

A pesar de estar a miles de kilómetros de distancia del Comerica Park de Detroit, el calor que se vivía en aquel coliseo llegaba a cualquier rincón del mundo, simplemente a la espera de la gran hazaña.

Finalmente llegó el batazo. ¡La misión y la gesta se había cumplido! Tres mil imparables para la cuenta de ‘Miguelito’ Cabrera. Sí, aquel muchacho que corría por el estadio David Torres en Maracay, ahora lo hacía rumbo a la primera base del estadio de los Tigres de Detroit con la mano levantada y dejando claro que otra página dorada había sido escrita.

Su grandeza histórica ha ido más allá de lo que cualquier cronista llegó a pensar ese 20 de junio de 2003 cuando soltó su primer hit en la MLB. Solo 33 peloteros forman parte del selecto club de los tres mil hits en la historia de la MLB; solo siete de ellos acumulan 500 jonrones y 3.000 imparables; sólo tres presentan 500 jonrones, 3.000 imparables y un promedio vitalicio por encima de .300 puntos, pero sólo uno tiene 500 jonrones, 3.000 hits, un promedio por encima de .300 y ha ganado una Triple Corona de Bateo y ese es Miguel Cabrera. Aquel joven que se convirtió en leyenda en el beisbol y los pasillos del Salón de la Fama esperan para que regrese al Olimpo, el lugar que lo vio bajar a la tierra, un 18 de abril de 1983. 

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