lunes, junio 27, 2022
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Wilson Álvarez y su No Hitter emotivo

Disfruta de una nueva entrega de "Cuenta completa" por Victor Boccone

La noche del martes 10 de mayo, Reid Detmers de los Angelinos de Los Ángeles escribió su nombre en las páginas doradas del beisbol de las Grandes Ligas. Con tan solo 22 años en su apertura N° 11 en el mejor beisbol del mundo, el zurdo concretó su primer Juego Sin Hits Ni Carreras.

Una faena que doblegó a los Rays de Tampa Bay con marcador de 12-0 a favor de Los Ángeles y que colocó a Detmers en una extraña lista que solo ocho peloteros formaban parte, al completar esta joya de pitcheo antes de su 12ª presentación como grandeliga.

Este No-No (segundo en esta temporada 2022) nos llevó a recordar al nuestro. Al zuliano Wilson Álvarez, quien el próximo 11 de agosto cumplirá 31 años de haber completado una de las máximas representaciones para un lanzador en el beisbol.

Un 11 de agosto de 1991, este muchacho de tan solo 21 años vivió un día de gloria en apenas su segunda apertura como abridor en las Grandes Ligas con los Medias Blancas de Chicago, al completar su primer y único Juego sin Hits ni Carreras en las Mayores, después de ser apabullado dos años antes en su primera salida como lanzador en la que siquiera pudo sacar un out con los Rangers de Texas.

Aquella tarde, Álvarez era el centro de atención de todos los focos de la MLB. En seis episodios mantenía en cero el marcador de los Orioles de Baltimore en el Memorial Stadium; sin embargo, su mente no estaba en la goma y mucho menos en la mascota del receptor Ron Karkovice.

En medio de la grandeza dentro del terreno, Wilson solo recordaba a su primogénito. Su primer hijo había fallecido por complicaciones pulmonares cinco días después de su nacimiento, justamente un año antes.

Entre cada lanzamiento ante los 32 bateadores de los Orioles que enfrentó, Álvarez solo pensaba en su pequeño. Ese amor de padre hacia “su ángel”, como él mismo ha dicho en reiteradas ocasiones, lo hizo más fuerte y firme en el morrito para terminar la faena.

Aquella nostalgia por la ida de su varón por designios de Dios no alcanzó a nublar la mente del zurdo y tras 128 pitcheos logró lo inimaginable.

Randy Milligan fue el último out del encuentro al abanicar un lanzamiento contra la tierra que significó el séptimo ponche del criollo y el out 27 del juego. Con el rostro contrariado por las emociones, “El Intocable” miró al cielo para agradecer la proeza y de inmediato fue abrazado por sus compañeros, entre ellos el inicialista Frank Thomas.

Años más tarde, el propio Wilson Álvarez refleja que aquel No Hitter lo aceptó como un “regalo de Dios” ante la partida de su primogénito y que lo mantiene como uno de los dos lanzadores en la historia de las Grandes Ligas en completar un Juego Sin Hits Ni Carreras en apenas su segunda presentación en las Mayores. El otro, Clay Buchholz en 2007
con Boston.

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