Camiseta 10 | Vinotinto, solo para técnicos Vinotinto

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Desde que el mundo es mundo ha demostrado que los éxitos de la selección nacional han sido bajo el cobijo de los directores técnicos nacidos en el país, aquellos que por entender razonadamente al jugador, los que han tenido una capacidad de comprensión que va más allá del propio fútbol, han sabido ir al fondo de las entrañas de cada hombre a su cuidado para conocer de su vida, de su interioridad.

El fútbol es, por encima del mismo deporte, una forma de expresión, una manera de decir. Se juega como se es, y por eso nadie como el venezolano para entender la manera de hablar de los futbolistas cuando entran en los campos.

Para un extranjero resultan incomprensibles ciertas cosas; por ejemplo, si un jugador llega tarde al entrenamiento porque había mucha cola en el siempre intrincado tránsito caraqueño, o porque no consiguió transporte; estas dificultades en Europa resultan surrealistas: para un entrenador criollo estas excusas son perfectamente entendibles, porque para él son también parte de su cotidianidad.

Los tiempos actuales han visto los aciertos del zuliano-merideño Richard Páez al comando del equipo nacional con aquellas cuatro victorias seguidas sobre Uruguay, Chile, Perú y Paraguay, y también los del sucrense César Farías, único vencedor de Argentina en un partido oficial y de Brasil en un amistoso.

Rafael Dudamel también hizo sonar las campanas de la catedral con la Vinotinto, y más atrás en el tiempo, Rafa Santana llevó al seleccionado a clasificar entre los cuatro grandes de Suramérica en el torneo Preolímpico de Mar del Plata 1996, cuando el equipo patrio se codeó con Argentina, Brasil y Uruguay en la exigente ronda final, en una de las primeras clarinadas internacionales de la Vinotinto.

Claro que igualmente ha habido fracasos rotundos, en un fútbol por siempre signado por las sombras de la derrota: Noel Sanvicente, agobiado por factores personales y enfrentamiento de caracteres y trato con los jugadores, debió resignar su cargo luego de andar por un camino de piedras e insalvables obstáculos.

Venezuela sigue sin dar el gran golpe, el palo seco que convierta una victoria resonante en gran y estridente noticia, algo tremendamente significativo como una clasificación al Mundial. Pero esos días se acercan y según lo escrito, habrá de ser un conductor venezolano el que tenga el bate en la mano.

¿Quién será al final de todo el gran elegido?

Horizonte abierto

Tres derrotas en tres partidos del Premundial han hecho pensar a la gente del medio que ya está por terminar el ciclo de José Peseiro.

No obstante, ante el desorden del fútbol nacional aún no es tiempo para la excomunión ni mucho lo que se podía esperar del técnico portugués; sin embargo, la Vinotinto abre sus portones a la espera del próximo en entrar.

En los mentideros futboleros se habla de Eduardo Saragó, exitoso conductor con varios equipos; también se cita a José Hernández, conocedor como pocos del alma del jugador venezolano.

Habrá que esperar el partido ante Chile; entonces ese puede ser el momento de la gran decisión.

EN TIPS

Italiano. Vittorio Godigna llegó a Venezuela en 1935 como jugador. Actuó con el Dos Caminos, y luego en 1938 fue el primer entrenador de la selección venezolana.

Griego. Desde 1975 hasta 1977, Dan Georgiadis se empeñó en construir al equipo nacional solo con futbolistas del campeón Portuguesa.

Serbio. Ratomir Dujkovic, contradiciendo a toda una generación, prefirió en 1993 en la selección a jugadores que marcaran y corrieran y no a los tuvieran demostrada clase.

Extranjeros. La Vinotinto ha sido dirigida por 28 técnicos, cantidad en la que predominan los 19 llegados desde más allá de las fronteras. Solo 9 criollos han estado al frente.

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