El día que River cayó como un gigante

EFE
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

El fútbol sudamericano desata pasiones que solo podrán ser comprendidas por quienes lo han vivido a flor de piel. Este martes River se quedó a las puertas de lograr una hazaña histórica, un precedente que generaría la alabanza de todo un continente por generaciones.

A fuerza de garra y buen fútbol, el ‘Millonario’ dejó el alma en la alfombra verde en búsqueda del milagro que le permitiera estampar su nombre, por tercera edición consecutiva, en la gran final de la CONMEBOL Libertadores.

El objetivo: Vencer al Palmeiras a domicilio con un marcador mínimo de 0-3, para dar vuelta a la fatídica derrota sufrida en Buenos Aires por el conjunto brasileño.

Lee también: Soteldo y Santos van por pase a la final ante Boca

Retumbó el pitado inicial y los once guerreros de Marcelo Gallardo saltaron al campo a batallar con el reloj y el global en contra, pero con el corazón de un guerrero que va a por el triunfo.

Logró lo inimaginable, por intermedio de Robert Rojas al 29’, River Plate se puso arriba en el marcador. Sin desmayar, el ‘Millo’ siguió asediando al rival, llegaba con peligro en cada jugada armada. Los locales no lo podían creer, el subcampeón tocaba a placer en terreno enemigo. Fue en la agonía del primer tiempo cuando un Santo parecía conceder el milagro de la clasificación: Rafael Santos Borré marcó el 0-2 al minuto 44 para irse al descanso.

En el entretiempo se formularon muchas preguntas, nadie lo podía creer, ¡River estaba consiguiendo la proeza, un milagro! Pues de consolidar la remontada, significaba la mayor hazaña en la historia de los torneos CONMEBOL por hacer algo que hasta ahora nadie ha hecho, por hacerlo en Brasil, y por ejecutarlo en la instancia de semifinales del torneo de mayor prestigio, a nivel de clubes, del continente americano.

River cayó con las botas puestas

Inició el segundo tiempo y el envión anímico de los argentinos no mermó. River arrinconó nuevamente a Palmeiras contra las cuerdas. Fue en el minuto 52 cuando Gonzalo Montiel mandó a guardar la redonda al fondo de la red para estampar el 0-3 que empataba el global.

Aquella ilusión de todo un país y que incluso trascendió fronteras, se vio desplomado por la intervención del VAR. El polémico gol anulado de Montiel por una supuesta intervención de Borré, que estaba en una milimétrica posición ilícita, le asestó un duro golpe al inspirado gigante.

Pese a la anulación de la diana, el ‘Millo’ no bajó los brazos y continuó buscando el tanto que le permitiera hacerse con el pase a la final. Pero nuevamente una decisión arbitral golpeó a los de Gallardo, al 73’ el autor del primer tanto, Robert Rojas, se vio obligado a abandonar a su equipo tras ser expulsado por doble amonestación.

La suerte coqueteó con River al 76’ luego de que el árbitro principal pitara sentencia máxima en favor del ‘Millo’, pero al dirigirse a la banda a revisar la jugada, el juez rectificó su sentencia y el partido continuó.

Nueve minutos fueron agregados; el gigante golpeado y humillado tras las polémicas decisiones arbitrales, seguía luchando con el orgullo ensanchado. Sin embargo, no fue suficiente para alcanzar la clasificación.

River cayó con las botas puestas. De la mano de Marcelo Gallardo, demostraron una vez más porqué merecen el título como el mejor club del continente que le han otorgado seguidores, periodistas y rivales.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Enlaces patrocinados